Oaxaca.- El convoy de al menos 10 autobuses con elementos de la Policía Federal llegó al entronque entre la autopista y carretera libre a México.
10:30 horas. La misión era trasladarse a Asunción Nochixtlán donde se registraba un cruento enfrentamiento con pobladores y profesores de esa zona, quienes mantenían un bloque en el kilómetro 178 de la autopista.
Da manera estratégica y a la misma hora, integrantes de la Sección 22 del SNTE iniciaron un bloqueo en la autopista, a unos 200 metros del entronque con la carretera libre, cuya finalidad era impedir el paso del convoy de policías federales hacia Asunción Nochixtlán.
El desalojo
Al ser informados del bloqueo, los policías alistaron su equipo antimotines y las bombas de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes y liberar la circulación.
Aparentemente los policías no tuvieron problema alguno. En menos de diez minutos lograron alcanzar la autopista, ya que los profesores brincaron la banda metálica y se internaron en terrenos de cultivo de Guadalupe Hidalgo y San Lorenzo Etla.
Al avanzar, los policías asegurar una caminoneta tipo Dakota color blanco, similar a la que usan los profesores durante sus marchas y manifestaciones.
Lo que los policías llamaron “friega para los oaxacos” no terminó con el aseguramiento de la camioneta y la liberación de la autopista.
Y es que mientras los policías abordaban los autobuses para continuar su marcha hacia Asunción Nochixtlán, decenas de personas ya se habían concentrado en el crucero de Hacienda Blanca, el cual bloquearon e iniciaron al menos cuatro barricadas de ahí hacia el entronque con la autopista.
Ese era apenas el inicio de una jornada de enfrentamientos entre policías federales, profesores e integrantes de varias organizaciones sociales.
Cierre total en Hacienda Blanca
Prácticamente de inmediato, el crucero de Hacienda Blanca fue punto de reunión de decenas de personas, quienes colocaron piedras y llantas para impedir la circulación.
A unos metros del crucero, los manifestantes secuestraron dos tractocamiones tipo pipa de doble remolque y obligaron a los conductores a atravesarlas en la carretera, ello, como medida de protección para impedir el avance del convoy de la policía federal.
Los profesores mantenían la barricada en ese lugar y aproximadamente a las 13:00 horas cerraron toda la circulación desde las gasolineras de la colonia La Joya, donde también instalaron barricadas e incendiaron llantas, pese a las dos gasolineras y la planta de gas que se ubica en ese lugar.
Saquean encierro oficial
El enfrentamiento en San Pablo Huitzo continuaba. Los profesores se mantenían en alerta en Hacienda Blanca, ya que el objetivo era impedir que los policías salieran de la autopista o que sus compañeros se trasladaran allá para apoyarlos.
A las 14:00 horas, las personas que bloqueaban Hacienda Blanca fueron alertadas de la orden para ser desalojadas, por lo cual ingresaron de manera violenta al encierro de vehículo propiedad de la Policía Vial del Estado donde se apoderaron de varias motocicletas y una grúa para reforzar sus barricadas.
El sobrevuelo de los helicópteros de la Policía Federal los puso en alerta máxima. Eran las 16:00 horas y a partir de ese momento se alistaron para un enfrentamiento que continuaba a las 20:00 horas.
Con el apoyo de los helicópteros, que lanzaron granadas de gas, policías estatales lograron dispersar a los manifestantes, sin embargo, quedaron atrapados en el tramo de Hacienda Blanca y el crucero de Trinidad de Viguera.
Reedición del 2006
Ahí se vivió un enfrentamiento similar al de 2006. Decenas de jóvenes esbozados, secuestraron e incendiaron al menos ocho vehículos, entre una patrulla, dos tráilers, dos autos compactos y un autobús de pasaje de la empresa Choferes del Sur, así como el saqueo de una tienda Oxxo.
Ese enfrentamiento hizo que las barricadas se extendieran hasta el crucero de Brenamiel, por lo que era imposible circular tanto por la carretera federal y las riberas del Atoyac, ya que otra pipa fue incendiada en el crucero de San Jacinto.
La amenaza de otro enfrentamiento continuaba, ya que los policías estatales solicitaban refuerzos para poder salir de la zona y ponerse a salvo.
Por la noche se mantenían barricadas en San Jacinto Amilpas y en varios puntos de riberas del Atoyac, así como en diferentes puntos del centro de la ciudad.
