Oaxaca.- El recuerdo de aquel fatídico 14 de junio del 2006 sigue haciendo eco entre los mentores oaxaqueños que esa madrugada repelieron la brutal embestida de las fuerzas policíacas ordenada por el exgobernador Ulises Ruiz Ortíz, así lo demostraron los miles de integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) que ayer salieron a marchar para recordar que “la cuenta aún está pendiente”.
Aunque sin la presencia de sus dos principales líderes, Rubén Núñez Ginez y Francisco Villalobos Ricárdez, quienes se encuentran recluidos desde el domingo pasado en el Centro Federal de Readaptación Social 11 de Hermosillo Sonora, el movimiento magisterial nuevamente dio cuenta del poder de convocatoria que puede alcanzar.
Aunque en la vanguardia de la marcha se encontraba la nueva dirigencia colectiva de la Sección 22, integrada por la Comisión Política, las ausencias de las cabezas del movimiento fueron visibles, y es que esta ocasión no sólo faltaron los dirigentes, sino también los jefes sectoriales con poder de mando.
A decir de los asistentes las primeras detenciones en contra de integrantes del gremio: Othón Nazariega Segura, Efraín Picazo Pérez, Heriberto Magariño y Juan Carlos Orozco Matus, son un golpe que aún pesa. Tampoco estuvieron presentes María del Carmen López Vázquez y Norma Cleyver Cruz Vásquez, profesoras con órdenes de aprehensión y que dejaron de aparecer públicamente desde julio de 2015.
Quienes sí acudieron a la movilización, que esta ocasión partió de monumento a Benito Juárez, en el crucero a Huayapam, fueron el secretario técnico de la gremial, Gustavo Manzano Sosa y el ex integrante de la comisión política, Eligio Gómez Hernández, rostros visibles del magisterio que también cuentan con órdenes de aprehensión. Además marcharon padres de familia, niños así como miembros del Frente Popular Revolucionario (FPR), del Frente Amplio de Lucha Popular (FALP) y los integrantes de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca (CENEO).
Durante la manifestación, que tardó casi tres horas en llegar al zócalo, donde el magisterio oaxaqueño mantiene su plantón desde el 15 de mayo, se apreciaron diversas muestras de apoyo a la protesta. Al son de la banda se tocaron temas emblemáticos para el estado, mientras que una banda de guerra ofrecía notas de batalla para los participantes.
Resguardando el contingente se encontraba el “Niño APPO” y la virgen de las Barricadas, imágenes religiosas emanadas hace 10 años de las calles “en resistencia”. El entonces líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, Flavio Sosa se sumó a la jornada de protestas.
El ex líder de la APPO criticó que el gobierno Estatal reprima a los maestros, emulando a la administración del antecesor, Ulises Ruiz, a quien incluso prometió a llevarlo a la cárcel y que fuera juzgado por la represión que sufrió el pueblo de Oaxaca.
"NO HAY DELITOS CONTRA GINEZ"
Previo a la marcha, los integrantes de la Comisión Política rechazaron la existencia de delitos en contra de su dirigente, Rubén Nuñéz, “pues cada una de las operaciones que se llevaban a cabo eran consensuadas por la base de trabajadores”.
Los inconformes demandaron la inmediata liberaciónde los líderes y solicitaron el apoyo y respaldo de la Organización Mundial del Trabajo. “Estamos más fortalecidos que nunca. El gobierno tiene toda la responsabilidad de lo que a partir de ahora porque serán ellos quienes decidan o no otro 2006”, dijo Juan García García, miembro de la Comisión Política.
Denunció la presencia de grupos de infiltrados que desde ayer asediaron el plantón de maestros que se instaló en el zócalo.
Finalmente los integrantes de la Comisión Política hicieron un llamado a las organizaciones sociales, civiles y sindicatos para que se sumen a las acciones de inconformidad.
La marcha culminó minutos después de las 14:00 horas.
