Carlos Javier Jarquín @javierjarquic1
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca emitió un expediente de medida cautelar a la Fiscalía General de Oaxaca y a la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca, por la desaparición de la joven veracruzana de 19 años, Ana Beatriz Mayo Ortíz, y su acompañante oaxaqueño de 20 años, Luis Fernando Aburto Martínez, quienes desde el 13 de abril desaparecieron, tras haber sido detenidos por Policías Federales.
Los familiares de Mayo Ortíz se trasladaron a la Ciudad de Oaxaca y acudieron a la Fiscalía para conocer la situación jurídica y la ubicación de los jóvenes, pero la respuesta de la dependencia fue que el joven Aburto Martínez ingresó a las instalaciones de seguridad de San Bartolo Coyotepec en la tarde del 14 de abril, pero la mujer no.
Incluso concluyeron que hay un documento donde se afirmó que el joven fue puesto en libertad el 15 de abril, sin embargo Luis Fernando no se ha comunicado con ningún familiar y no lo han localizado.
Ante esta situación la Defensoría concluyó que existe violación a los derechos humanos de estas personas, las cuales están retenidas forzosamente o peor aún, secuestradas por los elementos de la Policía Federal Adrián Cabrera Meléndez y Omar Levi, a quienes obligarán a realizar un informe preciso de las acciones que realizaron el 13 de abril, cuando los detuvieron por conducir un auto con presunto reporte de robo.
Además, la DDHP solicitó que le entregaran al organismo el material de las cámaras de seguridad, las cuales se ubican cerca de la zona de la detención, mientras que a la Fiscalía se le exhortó hacer un informe con los hechos narrados.
Por estas medidas, los agentes estatales de investigación contribuirán para localizar a estos dos jóvenes que hasta la fecha están desaparecidos.
Ana Beatriz Mayo planeó el viaje con una amiga y el joven desaparecido. Viajaron a Huatulco, Oaxaca, pero su amiga debió volver antes de lo previsto.
Salgado Mayo narró que Ana Beatriz Mayo quería estudiar en la Heroica Escuela Naval en Veracruz; aprobó los exámenes, pero por problemas económicos no pudo entrar, así que trabajaba con su madre vendiendo comida.
