TLACOLULA DE MATAMOROS, Oaxaca.- Las manos de las mujeres del colectivo Azucenas del Cerro dan luz a historias diversas, tan heterogéneas que sería imposible trata de reunirlas en un solo relato. En cada una de las muñecas que elaboran dejan un fragmento de sus vidas. Cada pieza es depositaria de noches y atardeceres que las mujeres confeccionan cuidadosamente y así construyen un universo de estados de ánimo manifiestos en cada puntada, en cada pensamiento que encuentra como vehículo estas creaciones.
La colorida danza que encarnan estas mujeres, cada domingo, en el mercado de Tlacolula no pasa desapercibida. Y es que mientras venden sus hortalizas, cultivadas durante la semana, aprovechan el tiempo para bordar sus blusas, que portarán dignamente como atuendo cotidiano. Otras, las que trabajaron durante toda la semana en la elaboración de blusas, instalan sus puestos en el tianguis de este municipio.
Con sus pañoletas floreadas en la cabeza, sus 'cutones' como ellas les llaman a sus blusas de encanje o guipiur, con colores chillantes, cada una de ellas da muestra de su espíritu de trabajo. Ahí encontramos a Rosa Gómez Hernández, quien dedicó las últimas horas de su noche anterior para confeccionar siete muñequitas con su tradicional vestimenta.
Originaria de San Bartolomé Quialana -municipio que pertenece a la cabecera distrital de Tlacolula, en los valles centrales- Rosa Gómez es integrante del colectivo que ahora conforman cinco integrantes, quienes confeccionan a estas singulares muñecas, que se han vuelto populares en los últimos meses.
"Una vez llegó Dolores al pueblo, nos dijo que hiciéramos unas muñecas vestidas como nosotras, así que comenzamos cinco mujeres y poco a poco aumentamos los participantes en esta tarea, llegamos a ser 60 personas, pero ahora sólo quedamos cinco" cuenta Rosa.
Se refiere a Dolores Leycegui, creadora de las conocidas muñecas Friduscas, quien propuso a esas mujeres de Quialana comenzar una pequeña empresa a partir del emprendimiento elaborando estas muñecas en su versión auténtica. Así que varios habitantes de la comunidad se unieron, pero al cabo de algunos conflictos y trabas decidieron continuar por caminos diferentes.
"Se intentó hacer algo en la casa de la cultura de Quialana, pero ahí todo comenzó a irse para abajo, porque no estábamos de acuerdo, además de que el maestro encargado no nos permitía opinar, así que nos salimos, hicimos un grupo de cinco personas de la familia y ahorita retomamos nuestras creaciones; otros grupos se quedaron a medias".
Frente a su puesto en el que las protagonistas son pequeñas muñecas elaboradas de manta con relleno y vestidas con todas las prendas de la vestimenta quialanita, Rosa Gómez comparte que su acompañante también se ha incorporado al equipo. Es el único hombre que se involucra en la confección.
"Yo también hago muñecas, yo puedo y me gusta" expresa tímidamente Epifanio Gómez. Y es que en San Bartolomé Quialana tanto hombres como mujeres se dedican al campo, siembran maíz, frijol, guías, calabaza cilantro y verduras que venden los martes, en su comunidad y, los domingos en Tlacolula.
Cada pequeña mñeca porta la blusa bordada debajo del 'cutón', elaborado generalmente en encaje o guipiur, su mascada en la cabeza, su enredo, su enagua , su ceñidor y su mandil. Estas creaciones han llegado a lugares insospechados; Rosa dice que supo que se han llevado las muñecas a Estados Unidos.
El equipo de Azucenas del cerro lo conforman: Rosa Gómez Hernández, Matea Sánchez Hernández, Juventina Hernández Sánchez, Epifanio Gómez Hernández y Dolores Leycegui Blanco. Rosa Gómez sonríe para la cámara, mientras una turista se acerca al puesto a ver a las muñecas y afirma: -"esa muñeca se parece a ella".
El dato:
De los 2 800 habitantes de San Bartolomé Quialana, 1660 son mujeres.
Dónde:
San Bartolomé Quialana se localiza en la región de los valles centrales, a 39 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, pertenece al distrito de Tlacolula.
