En la última semana una nueva mujer, sus hijas e hijos, solicitaron su ingreso a la Casa de Medio Camino del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) debido a la pandemia de la violencia de género recrudecida en los hogares en medio de la emergencia sanitaria por el SARS-COV-2.
Hasta el momento, la Fiscalía y el Poder Judicial no han coordinado acciones para evitar que las víctimas de violencia familiar dejen su domicilio, en lugar de que lo haga el agresor, tal como instruyó el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).
A 47 días del aislamiento social, cinco han sido las usuarias que solicitaron resguardo ante el recrudecimiento de la violencia familiar. En total 13 núcleos familiares se encuentran en la Casa de Medio Camino.
En el mismo lapso, a través de la línea de atención del IMM 9511253566 y 9515142365, se contabilizaron 190 llamadas de auxilio, precisó la titular, Jaquelina Escamilla.
La violencia en las mujeres resguardadas no apareció con el confinamiento, se exacerbó ante la convivencia diaria.
ONU Mujeres señaló en el boletín “Violencia contra las mujeres: la pandemia en la sombra”, publicado en abril pasado, que “incluso antes de que existiera el COVID-19, la violencia doméstica ya era una de las violaciones de los derechos humanos más flagrantes”.
Antes de la pandemia, indicó, tan sólo en el último año 243 millones de mujeres y niñas (de entre 15 y 49 años) de todo el mundo habían sufrido violencia sexual o física por parte de un compañero sentimental.
El aumento de la violencia contra las mujeres -agregó- se debe solucionar de manera urgente con medidas integradas en el apoyo económico y paquetes de estímulo acordes con la gravedad y la magnitud.
Por su parte el secretario General de la ONU, António Guterres, ha instado a todos los gobiernos a hacer de la prevención y la gestión de la violencia contra las mujeres una parte fundamental de sus planes de respuesta nacionales ante el COVID-19. Los refugios y líneas de atención para mujeres se deben considerar como un servicio esencial en todos los países y contar con financiación específica y amplios esfuerzos para mejorar la difusión de su disponibilidad.
