CIUDAD DE MÉXICO.- Los pacientes asintomáticos podrían representar un reto para frenar la epidemia de COVID-19 porque es difícil rastrearlos, se desconoce su potencial de transmisión y el país no tiene una estrategia para buscarlos intencionalmente, alertan especialistas en salud. Mientras que en países como España y China apostaron a su detección a través de pruebas masivas y aislamiento, en México, por falta de recursos, se adoptan otras medidas, advierten.
Rosa María Wong, infectóloga de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica que el país tiene una disponibilidad limitada de pruebas, por lo que se elige aplicarlas a los pacientes graves y a uno de cada 10 con síntomas leves. Sin embargo, esto deja fuera la detección de los personas asintomáticas, aunque identificarlas permitiría entender mejor cómo se comporta el virus en territorio nacional y el número de contagiados cambiaría, indica.
Detalla que otros países han iniciado estudios para identificar anticuerpos del nuevo virus en la sangre y estimar qué porcentaje de las personas infectadas no desarrolla síntomas, pero esto no se hace en México todavía. Según datos de la Secretaría de Salud, entre el 70 y el 80 por ciento de la población podría contagiarse y no tener síntomas.
Actualmente, señala, se sabe que una persona con COVID-19 podría contagiar a entre cuatro o nueve personas. Una alternativa es que en México, donde es complicado destinar muchos recursos al diagnóstico, se apliquen estudios de tomografía. Asegura que se ha descubierto que los infectados, aunque no tengan síntomas, sí registran alteraciones en los pulmones como los pacientes sintomáticos, lo que se puede detectar con una tomografía.
En China, afirma, combinaron los estudios de tomografía con las pruebas PCR y alcanzaron hasta 99 por ciento de efectividad en el diagnóstico. "Combinar esta estrategia permite identificar muchos más casos, incluso adelantarse a la PCR, porque tiene un tiempo de procesamiento de hasta 48 horas, y la tomografía permite tener resultados en vivo", apunta.
En contraste, Salomón Chertorivski, exsecretario de Salud, considera que buscar de manera aleatoria a personas sin síntomas para detectar si son portadoras del virus no es una estrategia factible, pues se necesitaría hacer un censo poblacional. Lo que se debe hacer, señala, es aplicar más pruebas en las zonas del país que aún no reportan un contagio comunitario extendido, detectar a los contactos de las personas con síntomas y aislarlos a todos.
"La mayor complejidad para atender la epidemia es que la mayor parte de pacientes son asintomáticos y, si no tenemos pruebas, será difícil rastrearlos", Jorge Mendoza, responsable médico de la atención a COVID-19 en el Hospital Sedna
La estimación
80 % de la población podría contagiarse y no tener síntomas
9 personas pueden ser infectadas por un contagiado
