"La impunidad se constituye en el principal aliciente para que en medio de la pandemia del COVID-19, las mujeres sean arrebatadas de su entorno de vida y se ven en la necesidad de buscar refugio fuera del hogar, con el riesgo a su salud", señaló Angélica Ayala Ortiz, presidenta del GESMujer.
“Nos preocupamos mucho porque siempre que una mujer vive una situación de violencia que pone en riesgo su vida, la de sus niñas y niños, son ellas las que tienen que abandonar; esa es una gran preocupación y lo que estaríamos demandando es que las autoridades actúen de inmediato contra los agresores”, dijo.
Al verse obligadas a dejar sus casas para salvar sus vidas, las víctimas son quienes se ven privadas de su entorno. “Es una cuestión de sobrevivencia, lo entiendo, pero también porque no hay una actuación inmediata contra las personas o agresores de estas mujeres”, destacó.
Para cambiar estas realidades -dijo- se requieren acciones más contundentes desde las instancias de procuración y administración de justicia frente a los agresores, “así las mujeres no tendrían que huir de esta manera, pero vemos que al detener los agresores, éstos salen bajo una fianza y esto se vuelve un problema más grave”, destacó.
Según datos del Instituto Municipal de las Mujeres de Oaxaca de Juárez, hay 11 mujeres y sus hijas e hijos que están en la Casa de Medio Camino debido a la violencia que vivían en casa y que ponía en riesgo su vida. De las 11, 4 ingresaron durante el periodo de aislamiento social.
Indicó que las condiciones de violencia contra las mujeres no sólo se han agravado en términos de una mayor frecuencia, sino de obstáculos para acceder a la justicia y otros servicios que garanticen su integridad.
“Para la atención médica no pueden acudir a los centros de atención a curar sus heridas, a curar sus lesiones, porque no es conveniente en este momento para evitar el contagio. No ha cambiado la situación, sigue siendo grave, pero ahora se cierran espacios porque en estas condiciones no se les sugiere la llegada a los centros de atención a la salud. Las mujeres están expuestas a dos amenazas y las dos amenazas son graves”, culminó.
