El episodio de violencia obstétrica en contra de Sayra Hernández, una joven indígena de la Sierra Juárez, no acaba. Tras la desatención médica por parte de personal del Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, que la llevó a complicaciones en el alumbramiento y al actual estado delicado de salud de su bebé, ahora se enfrenta a los gastos que implica la compra de medicinas para salvar la vida de su hija.
Y así, sin trabajo y en medio de la complicación económica por la pandemia del COVID-19, la familia debe sortear las consecuencias de la negligencia institucional.
Fue el pasado 19 de abril cuando Sayra Hernández fue ingresada al nosocomio luego de dos veces de haber sido remitida del Centro de Salud con Servicios Ampliados (CESSA) por complicaciones durante el proceso de alumbramiento. A pesar del riesgo, la joven no fue intervenida de manera oportuna y ello ocasionó que la bebé aspirara meconio.
Hasta ayer, la recién nacida permanecía internada y con necesidad de medicamentos con los que el Hospital General no cuenta. Para adquirirlos, Sayra y su familia pidieron un préstamo que quizá será insuficiente para cubrir todos los gastos que implica tener a un paciente en el hospital. El estado de la recién nacida parecía haberse complicado, pues de acuerdo a lo informado a la madre presentaba presión anormal.
La joven originaria de San Juan Yaeé, municipio serrano, había planeado tener a su bebé en la capital del estado para evitar las complicaciones que enfrentan las mujeres en localidades alejadas.
“No sé por qué pasó esto, pensamos que tiene que ver con el hecho de discriminación por ser indígena”, señala María Soledad Garcés Jiménez, familiar de la joven.
La familia es de bajos recursos económicos, el esposo de Sayra es albañil y debido a la pandemia está desempleado. Mientras Sayra convalece de una reciente cesárea y vive día y noche en la sala de espera del hospital para alimentar cada 3 horas a su hija, su esposo aguarda en el exterior del nosocomio durante la noche durmiendo en el piso.
Sayra y su familia requieren ayuda para solventar gastos. Si deseas ayudarlos puedes contactarlos al 951153 1793 con María Soledad Garcés, abuela de Sayra.
