Criminalización y abuso de autoridad son dos de los principales riesgos que organizaciones de derechos humanos alertaron frente a las medidas de cárcel y multa a quienes no cumplan con la utilización de cubrebocas o que realicen actividades consideradas no esenciales en espacios públicos.
“Las medidas de mano dura no necesariamente son una solución. Hay pobladores que viven al día y tienen que salir a trabajar. Por otro lado, el uso de cubrebocas puede apuntar a la criminalización: pensar que si la persona no lleva cubrebocas difunde el virus, y eso no necesariamente es así”, expuso Sara Méndez, coordinadora de Código DH, Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha A. C.
El abuso de autoridad puede generarse desde los cuerpos de seguridad encargados de vigilar que la ciudadanía cumpla con el decreto del gobernador del estado en donde amplía las medidas que consisten en el uso obligatorio de cubrebocas, mascarilla facial para todas las personas que se encuentren en cualquier espacio público que, de no acatarse, ameritarían cárcel hasta por 36 horas o multas.
Sara Méndez señaló que lo anterior debe ir aparejado con información precisa y al alcance de toda la población sobre el uso del cubrebocas.
De la misma manera debe enfrentarse el problema de desabasto y encarecimiento pues en las farmacias es un insumo que se encuentra escaso y a un alto costo.
“Hay políticas y mandatos de las autoridades que ameritan mayor información y protocolos adecuados. Se tiene que informar adecuadamente a la gente. La sanción no necesariamente significa educación o concientización y ahí va de por medio el derecho a la información y a la salud de toda la población”, dijo.
Por su parte, Marcos Leyva Madrid, de Servicios para una Educación Alternativa A.C., indicó que si bien las medidas establecidas por el gobierno del estado pueden ayudar a controlar la transmisión del COVID-19, si no se tiene el cuidado suficiente se puede caer en una violación de derechos humanos. “La ONU, como otras instancias, han emitido lineamientos a tomar en cuenta ante este tipo de instrumentos utilizados para controlar el virus”.
Apuntó que hay una población mayoritaria que tiene la necesidad de salir todos los días a trabajar y conseguir alimentos y tendrá que haber disponibilidad de las autoridades estatales y municipales para brindarles elementos para la protección de su salud, pues de otra manera quedaría como una acción coercitiva.
