Con sólo dos vuelos al día en promedio y un máximo de 30 pasajeros, Oaxaca alcanzó su nivel más mínimo de actividad aeroportuaria.
“La gente que está utilizando todavía este medio de transporte lo hace por necesidad, nosotros ya no estamos detectando que haya turismo que venga a Oaxaca. Con todas las medidas que se han establecido no hay un mercado turístico que ofrecer. No hay hoteles, no hay restaurantes, no hay nada”, indicó el administrador del aeropuerto Juan Pablo García Luna Gutiérrez.
Desde hace tres semanas los vuelos internacionales quedaron paralizados, actualmente la programación de los vuelos nacionales está sujeta a la demanda del público usuario. “Los vuelos varían. Hoy fueron tres, aunque la afluencia de pasajeros que vienen en los mismos es demasiado baja”, expuso.
García Luna Gutiérrez indicó que pasada la contingencia sanitaria, que podría empezar a levantarse a partir del 1 de junio -de acuerdo con las autoridades federales-, podrá observarse un incremento paulatino, “pero regresar a los niveles que Oaxaca traía llevará tiempo”.
El desplome es brutal, pues tan sólo en 2019 el aeropuerto internacional de la ciudad de Oaxaca registró un incremento anual del 27 por ciento de usuarios con respecto de 2018, superando el millón de pasajeros que utilizaron la terminal aérea.
Lo anterior marcaba un antes y un después en la operatividad de la terminal aérea, pues únicamente hasta el mes de octubre se había alcanzado la cantidad de usuarios del 2018.
Del año 2000 al 2015, la cantidad de usuarios del aeropuerto se encontraba estancada y del 2016 a la fecha, se ha registrado un repunte en estos indicadores. A partir de 2019 los datos por mes fueron rompiendo varios récords, uno de ellos fue en el mes de julio, cuando por primera vez se recibieron a más de cien mil pasajeros.
Además de la oferta turística de la entidad, lo anterior se había logrado gracias al establecimiento de nuevas frecuencias hacia otras ciudades del país y del extranjero, como el caso de Los Ángeles, Guadalajara y Cancún, ésta última pensada como un puente para turistas provenientes de Europa.
Actualmente, indicó García Luna Gutiérrez, hay un esquema de programación de vuelos con nuevo escenario y las mismas aerolíneas se fueron adecuando de acuerdo a la demanda que realmente existe y así preservar o cancelar sus vuelos.
