El presidente Andrés Manuel López Obrador permitió que le tomaran la temperatura al arribar al aeropuerto internacional de Oaxaca, procedente de la capital del país.
"¿Tos o fiebre la última semana?", le preguntó un empleado de sanidad. "Nada, nada", respondió el Mandatario.
Después de que le tomaron la temperatura, rodeado de personal de la Ayudantía, López Obrador preguntó cuánto había marcado el termómetro. "35.6", se le respondió. López Obrador repitió la marca y tras dar unos pasos rumbo a la salida de la terminal, soltó "¡Tenga, tómala!".
El fin de semana pasado, López Obrador se negó a que le tomaran la temperatura al abordar un avión en Tijuana, Baja California, argumentando que se la habían tomado al entrar al aeropuerto de esa ciudad. El Jefe del Ejecutivo acusó una provocación debido a que, en el acto, se le preguntó por qué no se había dejado tomar la temperatura como el resto de los pasajeros.
