Veladoras, baños de esencias, semillas y amuletos para la atracción de fortuna, forman parte de los recursos de los que algunas personas echan mano ante la incertidumbre económica y laboral en el arranque del 2020.
“Le tengo fe a los rituales y veo que en mi caso sí me ha funcionado”, explica una compradora del establecimiento Bazar Esotérico ubicado sobre la calle de Colón en el Centro Histórico.
Ella pidió una esencia para mantener el trabajo y otra “abre caminos”.
Jeremías, encargado del local indicó que desde diciembre las ventas incrementaron principalmente en todo aquello que tiene que ver con la atracción de dinero, trabajo y clientes en los negocios.
“Hay incertidumbre de lo que va a pasar en el 2020 y la gente quiere asegurarse de que no enfrentará problemas económicos”, indicó.
Para quienes recurren al esoterismo, el desembolso podría ir desde lo más económico como lo es la compra de un amuleto, conforme al año chino una rata con un billete y semillas con un costo de 65 pesos, hasta algo más elaborado como baños de suerte o imágenes de cerámica adornadas con monedas chinas o antiguas con costos superiores a los 500 pesos.
Jeremías señaló que dentro de lo más vendido están las velas preparadas, las cuales se encienden una al inicio de cada mes del año para que de esta manera se atraiga la fortuna y tranquilidad al hogar.
“Acostumbramos dar remedios con hierbas como albahaca, ruda, pirú, y complementamos con lociones como azahar, flor de mandarina, naranja. Hay rituales elaborados como baños de sobre con hierbas como albahaca con pétalos de rosa, miel, azúcar, sal de grano, o también les recomendamos champañas que son para atraer las ventas en los negocios”, expresó.
Oaxaqueños, supersticiosos
De acuerdo con datos de la Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y Tecnología, en México se confía más en la fe, magia y eventos psíquicos que en la ciencia.
Los resultados de 2017, la más actual, detalla que cerca del 60 por ciento de las personas encuestadas prefieren hacerse una limpia o tratarse una enfermedad con otras formas alternativas de medicina, que acudir a métodos científicos.
Otro 53 por ciento de los encuestados confían más en la fe que en la ciencia; 22.5 por ciento consideran que hay números que les traen suerte y 30 por ciento piensa que algunas personas poseen poderes psíquicos.
“Le tengo fe a los rituales y veo que en mi caso sí me ha funcionado”.
Clienta anónima de esoterismo.
