Un hurto, el asalto en o a un cajero, allanamiento de negocios, la “visita” de la delincuencia al hogar; el despojo de un bien como un auto, celular, daño a la tranquilidad, una lesión o afectaciones a la salud se constituyen ya en escandalosa sangría cotidiana para los oaxaqueños para quienes, la inseguridad, tiene un escandaloso costo de 35 mil 341 millones de pesos acumulados en 8 años, de acuerdo a datos de las Encuestas Nacionales de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) de 2010 a 2018.
En ese periodo, entre el botín de la delincuencia sumado a las medidas de seguridad tomadas, recuperar o atender efectos sobre la salud, inversión en seguridad o daños dejados por cada delito al patrimonio representaron arrancar 34 mil 306 pesos a cada habitante de Oaxaca; para una persona con salario mínimo, la suma representa que le fue arrebatado alrededor de un año y 23 días de trabajo.
Sólo el año pasado el botín diario en promedio contra los más de 2 y medio oaxaqueños mayores de 18 años fue de 10 millones 495 mil 299 pesos; es “el costo de la delincuencia”.
El 2017, el más gravoso
En 2017 un “golpe” dejó, en promedio, un daño estimado en 7 mil 948 pesos por hecho delictivo que tuvo como víctima a un ciudadano mayor a 18 años de Oaxaca.
Pese a los rondines de seguridad, el crimen representan cada año una más costosa sangría para los oaxaqueños
Un año antes, 2016, ser presa de la delincuencia representó “ceder” 4 mil 59 pesos, en promedio, ese “precio” se elevó 3 mil 889 pesos en apenas 365 días y el Inegi lo estima en casi 8 mil pesos.
El botín por cada hecho delictivo creció 95.8% de 2016 a 2017. La inseguridad rampante en Oaxaca.
Sangría irrefrenable
De las cifras de las Envipe de ese periodo de 8 años se desprende que el “botín” estrictamente monetario ascendió a 21 mil 606 millones 94 mil pesos con 904 centavos. Esa riqueza, que salió del esfuerzo de los oaxaqueños es similar a 11 veces lo invertido en el Seguro Popular en el estado en 2018 o más de tres veces lo destinado a rubro de Salud en el presupuesto estatal.
De acuerdo a una licitación pública del gobierno del estado la construcción de un hospital comunitario en Acatlán de Pérez Figueroa fue tasado en 16 millones de pesos en 2016. Con la pérdida causada por la delincuencia se hubieran levantado 1 mil 350 hospitales, cada uno de los 570 municipio hubieran contado con algo más de 2 nosocomios nuevos y flamantes levantados en un lapso de 8 años.
Pero la cifra es aún más escandalosa, dado que se elevaría a 35 mil 341 millones de pesos si se suman los gastos en seguridad, por enrejarse, establecer mecanismos de vigilancia, los costos sobre la salud de las víctimas y los “daños colaterales” ocasionados.
Onerosos costos
En ese caso, la cifra es equiparable a todo el gasto social de Oaxaca, 39 mil millones de pesos o 3 veces el presupuesto que se destina a los municipios este año.
Riñas entre organizaciones, sindicatos o pandillas distraen recursos del estado y de la ciudadanía
Los daños, afectaciones y costo de un delito representan ya para Oaxaca el 1.8% del Producto Interno Bruto, de acuerdo al cruce de cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía(Inegi).
En términos prácticos, uno de cada 58 pesos netos que el esfuerzo de los oaxaqueños genera con su trabajo es arrancado y representa el botín anual de los criminales que, para el pasado año, alcanzó los 3 mil 830 millones 784 mil 243 pesos.
El año más negro para Oaxaca fue 2015, pues la delincuencia “se llevó” la nada despreciable suma de 4 mil 886 millones 476 mil pesos, un promedio de 13 millones 387 mil pesos cada 24 horas.
Gastar en protegerse
Pero el monto es más abultado si se suman los gastos que los oaxaqueños se han visto obligados a invertir en su seguridad que van desde colocar protecciones a sus negocios, viviendas, alarmas a construcciones o automóviles; sistemas de videovigilancia, incluso colocar iluminación o levantar muros; blindaje o tomar medidas de protección como aerosoles, o cursos de defensa y algunos otros más sofisticados.
La estadística señala que más de un tercio de la población oaxaqueña mayor de edad, un millón 2 mil 13 personas, realizaron gastos en seguridad el pasado año que representó un abultado negocio de protección superior de 2 mil 263 millones 416 mil pesos; en promedio, cada oaxaqueño gastó 2 mil 54 pesos para resguardarse con lo que, para escudarse de la delincuencia, un ciudadano asentado en el estado debió invertir 23 días de su trabajo.
Daños a la salud
Cada golpe asestado por la delincuencia a algún ciudadano oaxaqueño significó afectaciones o daños directos o secundarios a la salud de las víctimas, sea por agresión, daños físicos o sicológicos.
La Envipe tasó, para el año pasado, en 288 millones 773 mil pesos los gastos o daños a la salud como consecuencia directa de hechos cometidos contra ciudadanos. Esas afectaciones van desde atención a lesiones, defunciones, golpes, atención médica y fármacos, entre otros.
Daños patrimoniales, los más costosos para las víctimas, como el caso de allanamiento o asalto a casas habitación
Un delincuente, como mínimo, obligó a gastar en promedio 542 pesos a cada una de sus víctimas, que se suma a los daños al patrimonio o bienes de quien resultó blanco de la delincuencia.
En 2017, el crimen causó daños y gastos en salud de los oaxaqueños estimados en 791 mil pesos diarios.
Comparativamente, en 6 años la masa monetaria que el delito arranca en Oaxaca se ha incrementado en 30% dado que en 2011 las pérdidas representaron 3 mil 624 millones 829 mil pesos.
