Don Juan Colón Juárez está convencido que su hijo está vivo y que un día de estos va a regresar a la casa, porque así lo ha visto en sus sueños.
“Así lo sueño, así lo he visto”, dice.
Y era de esperarse, porque como todo padre no deja de hacerse a la idea que su hijo Christian Tomás Colón García vive y que anda por ahí junto con sus compañeros, los otros 42 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, tratando de escapar de sus captores para volver a la casa.
“Antes, en los primeros días, no dormía, pero un día lo soñé. Y desde esa ocasión, lo he soñado muchas veces”, agrega.
Y sus sueños siempre han estado lejos de una fosa clandestina o de las llamas de un incendio en un basurero.
“No sueño eso, siempre lo veo vivo y que regresa”, asienta.
–¿Cómo lo ve en sus sueños?
–Como cuando se fue, ilusionado por ser maestro, ahora ya no sé cómo esté, no he podido ver su cara desde hace cuatro años. No sé si tenga barba, ya que ahora tiene 22 años.
–¿Y qué hace usted al verlo?
–Pues, que al regresar a la casa, escucho su voz, lo busco y lo abrazo.
–Su esposa, ¿también lo sueña?
–Sí, mucho, lo sueña mucho. Lo ve llegar a la casa, que entra por la puerta, pero un poco flaco. Es que nunca hemos perdido la esperanza de que va a volver con vida.
Aunque, Don Juan, con sus 58 años a cuestas, también no ha podido dormir y ni siquiera soñar algunos días, por no saber nada de su hijo.
“A veces no duermo por la desesperación durante toda la noche, a veces también me pongo mal de la cabeza, porque se pierde la mente de tanto pensar ¿qué estarán haciendo? ¿les pegarán? ¿comerán bien? Hay días que ni hambre da a uno, por estar pensando en eso”, añade.
Cifradas esperanzas
Sin embargo, son más días de sueño y de esperanzas, sobre todo ahora con el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la creación de una comisión de la verdad, ante la falta de respuestas de la administración de Enrique Peña Nieto.
“No nos confiamos, pero nos da ánimos, es una nueva esperanza para que los encontremos con vida, porque hay muchos rumores que los tienen por ahí trabajando”, refiere.
–¿Y si el destino es otro?
–Por eso, queremos saber qué pasó, que nos digan la verdad, como quiera que sea que nos queda, ¿qué hacemos si están muertos? Nos tendremos que resignar, aunque ya podremos tener un lugar donde poner una flor y una veladora. Pero, queremos pruebas, no solamente palabras.
Oriundo de Tlacolula
En el 2014, Christian Tomás Colón García, originario de Tlacolula de Matamoros, después de cursar el bachillerato en el Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios (CETIs) 124 de Tlacolula de Matamoros, ingresó a la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, localizada en Ayotzinapa, Guerrero, para cursar la licenciatura en educación primaria.
En julio pasado, debió haber egresado junto con sus 42 compañeros, también desaparecidos que pertenecían a la generación 2014-2018, que fue nombrada “26 de septiembre, 3 semillas, 43 esperanzas”.
