Ante el endurecimiento de la política migratoria de los Estados Unidos, el albergue del Centro de Orientación al Migrante (Comi) está al tope ante el regreso masivo de centroamericanos, principalmente hondureños, que no pudieron cruzar la frontera.
“Está lleno, ya muchos vienen de retorno”, informó el coordinador general de ese organismo, el sacerdote Fernando Cruz López.
El presbítero explicó que más de 60 migrantes se encuentran alojados en el refugio en el trayecto de vuelta a sus respectivos países, después de pasar en caravanas en noviembre pasado.
Expuso que los centroamericanos se quedarán algunos días en el Comi, mientras continúan su camino hacia sus lugares de origen o en su defecto, deciden quedarse en México.
Subrayó que muchos de los migrantes decidieron regresar a ese albergue, por el acogimiento y la atención ofrecida en su paso a la frontera de los Estados Unidos.
No obstante, destacó que una gran mayoría de centroamericanos aún se encuentra en la frontera en espera de poder pasar a los Estados Unidos.
“Seguramente no podrán, por el endurecimiento de la política migratoria que ha ordenado el presidente Trump”, señaló.
De esta manera, consideró que los estados mexicanos fronterizos se llenarán de migrantes y probablemente se incremente la conflictividad social.
A pesar del cierre de la frontera estadounidense, resaltó que la migración centroamericana no se ha detenido y sigue pasando por Oaxaca.
“Son pocos los que han llegado, pero no han dejado de pasar. Entran y salen, van y vienen”, señaló.
Cruz López dijo que el Comi ha podido ofrecer alimentación, agua y alojamiento a los migrantes, debido a las donaciones recibidas de personas solidarias y de comerciantes cercanos a las parroquias de Cristo Rey y San Juan de Dios.
