A través del encarecimiento injustificado que aplican las empresas a sus productos o servicios, “roban” el 35 por ciento de los ingresos de los oaxaqueños más pobres.
De acuerdo con un estudio realizado por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), las personas que tienen los ingresos más bajos del país, que se ubican en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, registran la mayor pérdida de bienestar como consecuencia de esta mala práctica, a la que llaman "impuesto".
Detalló que esta población situada en el decil de ingreso 1, que es el más bajo, pierde 35 de cada 100 pesos de sus ingresos a causa de los sobreprecios de los productos que venden en la comunidad.
Este documento oficial denominado "Poder de mercado y bienestar social", presentado el viernes, estimó que el promedio de esta pérdida por hogar asciende a 621 pesos trimestrales, entre los oaxaqueños más pobre.
La Comisión destacó que este abuso en los precios y sus repercusiones en los ingresos de la gente más pobre, contribuye a la desigualdad.
"El impuesto por las distorsiones en precios derivadas de la presencia de poder de mercado presenta características regresivas, pues es mayor para los deciles menores de ingreso", expone la Cofece.
Como sucede a nivel nacional, detalló este análisis, la población con mayores ingresos económicos sufre menor afectación por los abusos de las empresas.
En el caso de Oaxaca, la personas que, por sus altos ingresos, se ubican en el decil 10, pierden sólo el 9.3 por ciento de su dinero derivado de los sobreprecios.
La Cofece sacó un promedio de la afectación en Oaxaca, tomando en consideración a todos los niveles de ingreso, el cual fue fijado en 18.9 por ciento.
Entonces, la gente que vive en Oaxaca, en promedio, pierde 19 de cada 100 pesos de sus ingresos a causa de los abusos de las empresas en sus precios.
El estudio estimó que este daño por familia asciende a mil 286 pesos trimestrales, de acuerdo con la media estatal.
