El combate contra la pobreza en la entidad va acompañado de la ilegalidad, la falta de transparencia, la ausencia del manejo del dinero y la turbiedad en los resultados.
De los 72 programas que, según el Consejo Nacional de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social, operan en Oaxaca, ninguno cumple con las obligaciones mínimas de institucionalidad; es decir, se ejecutan en la completa opacidad.
Estos datos los reveló el miércoles la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la presentación del estudio Derechos Humanos y Pobreza, elaborado por el equipo de la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
Los expertos analizaron los resultados, alcances y retos de las políticas públicas contra la pobreza en el país. Aunque su intención fue evaluar los resultados por entidad, en el documento se señala que en Oaxaca esto fue imposible.
Explican que para evaluar era necesario tomar en cuenta niveles de institucionalidad; diseño; alcance e implementación de los programas y que, intentar hacerlo con estados que no cuentan con los mínimos datos sobre esos puntos, resultaría "ocioso y hasta sospechoso".
La CNDH reveló que la entidad no cuenta ni con lo esencial para cumplir el requisito de Institucionalidad, mismo que analiza la normatividad; la asignación presupuestal específica; los reportes en cuenta pública e información básica disponible al público.
"Su problema de cobertura es obvio, pero no es mensurable, porque no cumplen con las mínimas condiciones de institucionalidad para ofrecer información que permita conocer sus resultados" señala el documento.
A diferencia de Jalisco, con un 52%; Estado de México, con 28%; o incluso Chiapas, con un 5.2%; Oaxaca está en 0% con sus obligaciones de transparencia.
Pobres y olvidados
En términos generales, el estudio de la CNDH evaluó los programas a nivel nacional.
En los resultados refirió que la Cruzada Nacional Contra el Hambre no tiene un presupuesto específico asignado, y además, no hay información oficial sobre el avance del indicador de resultados.
También condenó que el Programa de Abasto Social de Leche (PASL) a cargo de Liconsa presenta serios problemas de focalización hacia personas en condición de pobreza, pues su cobertura es predominantemente urbana, estando la población necesitada en la zonas rurales.
Asimismo, dio a conocer que el Programa de Comedores Comunitarios ha atendido solo al 4% de los territorios de Zonas de Atención Prioritaria y solo el 13% de la poblaciṕn necesitada.

