La Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) tiene un nuevo reto. En esta edición cambia de sede, de la Alameda de León se irá al Centro Cultural y de Convenciones. A un par de meses de su edición 38 le presentamos un asomo a la historia de esta cita imperdible que año con año tiene todo oaxaqueño con la literatura.
La primera Feria del Libro en Oaxaca fue en 1975. A lo largo de estos años esta feria ha ocupado espacios como el Palacio de Gobierno, el atrio del templo de San Agustín, el atrio de Catedral, El Llano, El pañuelito y la Alameda de León.
A través de un comnicado se da cuenta que fue hace 43 años, el domingo 3 de agosto de 1975, que se inauguró en el portal de Palacio de Gobierno la primera Feria del Libro de Oaxaca, la cual sentó el precedente de la hoy reconocida FILO.
El Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca será la nueva sede de la Feria Internacional del Libro Oaxaca 2018
Aquella edición inicial, como las subsecuentes, fue organizada por la Asociación de Libreros de Oaxaca con la intención de sacar los libros a la calle e intentar impulsar el fomento a la lectura entre la comunidad oaxaqueña.
Dicha asociación fue iniciada por Rafael García Pinacho y Ventura López Sánchez, fundador de Proveedora Escolar de Oaxaca. El proyecto fue apoyado siempre por la incansable Arcelia Yañiz, periodista, oaxaqueña ejemplar y difusora de la cultura oaxaqueña.
Fue el gobernador Manuel Zárate Aquino el encargado de cortar el listón inaugural del emergente proyecto cultural, que contó con el respaldo de la Dirección de Cultura y Bienestar Social del Gobierno del Estado, dirigida inicialmente por Jorge Pérez Guerrero y luego por Rubén Vasconcelos Beltrán, quien no dudó en brindar su respaldo a la feria.
En las primeras ediciones de este esfuerzo librero, durante siete días los oaxaqueños encontraron en el espacio público una mayor oferta editorial, montada sobre algunos tablones y cubierta con lonas. Además, de un 10% de descuento y la sana convivencia propiciada por el encuentro y las actividades artísticas.
Empezó así el largo camino de la FILO, que en ediciones siguientes se volvería una tradición entre la ciudadanía, siempre durante los últimos meses del año. Proyecciones de cine, actuaciones de bandas, marimbas, grupos dancísticos y de oratoria se fueron sumando.
Ante diversas dificultades, muchas presentadas por la propia autoridad, en algunos años la Feria no se realizó. Asimismo, ocupó espacios como el Palacio de Gobierno, el atrio del templo de San Agustín, el atrio de Catedral, el Paseo Juárez “El Llano”, el Jardín “El pañuelito” y, más recientemente, la Alameda de León.
Mientras en otros estados nacían, se mantenían o desaparecían proyectos similares, en Oaxaca la Feria tuvo desde el principio fuertes cimientos que generaron la apropiación de la gente, como dan cuenta los periódicos de la época.
A unas semanas de llegar a su edición 38, hoy día la FILO es el festival literario y proyecto de fomento a la lectura más entrañable de Latinoamérica. Organizado por Fondo Ventura A. C., convoca a escritores, ilustradores, periodistas, cuenta cuentos, músicos, artistas escénicos y visuales, editores, libreros y distribuidores.
