OCOTLÁN DE MORELOS, Oaxaca.- Rodolfo Morales dedicó días y noches, horas continuas de trabajo dentro de la sala de cabildos del palacio municipal de su natal Ocotlán, a la realización de una de sus más grandes obras -misma que realizó en dos periodos de su vida-: un fresco que elaboró de 1953 a 1956, y un acrílico que pintó de 1978 a 1980. Hoy, la totalidad de estos murales recién restaurados se puede apreciar en todo su esplendor.
Tan sólo hace un año, los procesos para su rescate concretaban sus primeros frutos; tras dos periodos de trabajos, finalmente el público puede disfrutar de estos murales que dan cuenta de la vida cotidiana de su comunidad ocoteca.
Recién reinaugurados en un aniversario más de su nacimiento, estas obras son un regalo a la pupila y a todos los sentidos del observador. Niños cautivados, tanto como el ojo adulto. Y es que el artista universal, mejor conocido como El señor de los sueños, supo plasmar a Oaxaca y a México, con todo el colorido y detalle que abarcó su obra.
En Ocotlán de Morelos, estos murales son una visita obligada; se encuentran en el palacio municipal. FOTO: Carina Pérez
El poder observar estos murales rescatados y restaurados, es una ofrenda para el pueblo ocoteco y oaxaqueño, que abre su recepción al mundo entero. En una de las primeras visitas guiadas por los murales nos encontramos a las hermanas Navarro, modelos e inspiración del creador, cuyo activismo en favor de la ecología le valió diversos proyectos que aún viven.
Entre los asistentes se escuchaba: "Debemos estar conscientes de que hay que cuidar el patrimonio y legado que nos dejó Morales. Esta obra es muy representativa. Uno entra y se siente parte de esos paisajes, de esos murales, este espacio es mágico".
En palabras del presidente de la Fundación Cultural Rodolfo Morales, Alberto Morales, sobrino del artista, el logro de poder vivir la experiencia completa de estas obras fue una larga jornada de gestiones. La inversión total fue de dos millones 200 mil pesos, entre la obra civil y la pictórica.
Los cómplices de este rescate fueron: Fundación Cultural Rodolfo Morales, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, la Secretaría de las Culturas y las Artes, el municipio de Ocotlán de Morelos y la Cámara de Diputados local. Ahora es competencia del palacio municipal de Ocotlán preservar este legado, para el cual se busca una declaratoria como patrimonio de los oaxaqueños y así esté protegido.
Alberto Morales, presidente de la Fundación Cultural Rodolfo Morales. FOTO: Carina Pérez
Los integrantes de la Fundación Cultural Rodolfo Morales están conscientes que aquí no termina el rescate; se debe tener un mantenimiento, al menos una vez al año, ya que el problema de la humedad no se erradicó en su totalidad.
Aún se busca bajar algún recurso para su conservación y mantenimiento preventivo porque tienen mucha humedad. Incluso hay una propuesta para que el Instituto Nacional de Antropología e Historia realice un estudio para ver cuál es el problema del mural.
