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Zócalo y Alameda de Oaxaca, víctimas del plantón magisterial

Foto(s): Cortesía
Redacción

La zona centro de Oaxaca de Juárez perdió todo su esplendor. Un cúmulo de mecates que sostienen extensas lonas de plástico invadió la totalidad de su espacio abierto, mientras las dos principales plazas públicas se convirtieron en un gran mercado.


Para turistas y ciudadanos en general, atravesar el Jardín de la Constitución, mejor conocido como Zócalo, y  la Alameda de León, es toda una verdadera odisea.


El panorama es más desalentador para los monumentos históricos que aguardan de pie y son testigos mudos del daño a Oaxaca; incluso son las “víctimas” directas.


Un martillo dio directo en la fachada de la Catedral Metropolitana; el ruido fue perceptible a varios metros de distancia. Un profesor, con saña, golpeó una y otra vez, como si aquella cantera fuese el gobierno que aplica oídos sordos y ojos ciegos a lo que pasa en la ciudad.


El calor era tremendo; pero al fin, el profesor dejó casi al fondo de la cantera, un clavo que sería el soporte principal de su campamento. El resto de los ciudadanos fueron observadores mudos.


Pero los destrozos se fueron extendiendo; en la calle de Reforma, una de las lámparas antiguas que adornan el paso, fue derribada; y metros adelante, una más se encuentra inclinada hacia el frente, al no soportar el peso de las cuerdas. El Teatro Macedonio Alcalá es otro de los monumentos más afectados.



Los monumentos históricos se convierten en víctimas silenciosas de los daños del plantón magisterial. FOTO: Román Carlos

Mil 600 monumentos históricos


El corazón de la ciudad capital, conformado por 544 hectáreas, alberga mil 600 monumentos históricos catalogados, de los cuales al menos una veintena está en riesgo por daños directos provocados por el plantón magisterial.


El Centro Histórico de Oaxaca de Juárez es único por su composición arquitectónica, pero se ve amenazado por la “inconsciencia” de algunos trabajadores de la educación.


Los edificios históricos catalogados como tal, no sólo preservan la belleza de su infraestructura, guardan la historia y memoria de la ciudad, son parte del paisaje urbano y espectadores de la transformación de la ciudad, incluso de los momentos álgidos y batallas épicas en la que los profesores han sido protagonistas.



Sin el menor respeto, mecates y cordones fueron colocados por docentes para instalar campamentos. FOTO: Román Carlos

Aumentan los desechos


Con la invasión de las calles del primer cuadro de la ciudad por alrededor de 10 mil profesores de la Sección 22 del SNTE, la basura es otro de los problemas y daños que se generan.


El primer día, el ayuntamiento de la ciudad reportó un incremento de un 30 % más desechos humanos, lo que representa entre 1.5 a 2 toneladas más de lo que se recolecta habitualmente en esta zona.


Aunque los docentes permiten que los trabajadores de limpia hagan su trabajo de recolección, el problema es que debido a que más de una cuadra a la redonda, las calles están obstruidas por el plantón, los camiones recolectores se ven impedidos a realizar sus actividades.


El riesgo es, que de acumularse los residuos sólidos, con ello se incremente la fauna nociva y se convierta en un foco de infección para las personas que se encuentran ahí.



En el plantón puedes encontrar de todo tipo de puestos; aquí, uno de frutas. FOTO: Román Carlos

A sortear mecates


“Me lleva, pin…. maestros, para lo único que sirven es para estorbar”, gruñe entre dientes una joven con mochila a la espalda,  a la que un mecate amarrado de extremo a extremo de la calle de Guerrero se le enrolla en el chongo de su cabeza y quedó atrapada un instante.


La joven, cuya premura en el paso es visible, lanza una que otra maldición; más adelante, se ve en dificultades de nuevo al no poder sortear una casa de campaña que invade la banqueta.


Pero las lonas y casas de campaña no son la única dificultad, pues con anuencia de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), decenas de comercios informales adheridos a diversas organizaciones, pero principalmente las que son sus aliados, se apropiaron de todo espacio, banqueta y lugar libre.


Merolicos, artesanías, ropa, artículos de belleza, fritangas, perfumes, plantas, trastes de madera y hasta ropa interior encuentras en el Zócalo de la ciudad, el gran mercado público de todos los años.


Organizaciones como la Unión de Artesanos y Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL) que lidera Adán Mejía, llegó con decenas de ambulantes a apartar lugares en el Zócalo.


Durante los años 2014, 2015 y 2016, la presencia constante de grandes grupos de vendedores informales por largos periodos de tiempos, derivó en pérdidas económicas para las empresas locales.


Comerciantes se manifestaron preocupados porque con los campamentos por parte de ese grupo y profesores, provocan el incremento de la delincuencia en la zona.

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