La banda de rock mexicana DLD se presentó en Oaxaca el pasado fin de semana. En entrevista, sus integrantes compartieron la impresión de pisar tierras zapotecas y su mensaje musical, el cual cobra importancia en tiempos en los que la cultura y el arte son un lenguaje universal.
Tras bambalinas, mientras sus colegas de La gusana ciega cerraban su participación en el escenario, Francisco Familiar, voz; Erik Neville Linares, guitarra y Edgar Pijey Hansen Otero, bajo, coincidieron en que el respeto es el lenguaje común que se debe hablar en tiempos convulsos.
"Todo lo que podemos ver en Oaxaca es cultura. En esta tierra lo que se respira es cosmogónico y tiene que ver con aceptar las cosas naturalmente; eso hace que esta ciudad sea tan perfecta y hermosa. Uno lo puede constatar en la forma tan orgánica en cómo funciona, lo puedes ver y escuchar. En el orden y en la recepción, eso es algo que nosotros siempre hemos cuidado: respetar siempre que vamos a los lugares", apuntó el bajista Edgar Hansen.
Un público de más de cinco mil personas esperó pacientemente la aparición de DLD en el escenario; minutos antes, el guitarrista Erik Neville comentó que en ciertos momentos de la vida, uno sabe el por qué del orden universal: "hay momentos en los que te llama más preguntarte de dónde vienes y entonces encuentras las respuestas a esas preguntas y comienzas a hacerte otras. La parte artística es la parte mágica y la cultural es esencial. Nosotros, todo el tiempo estamos aprendiendo; quien deja de aprender se acaba a sí mismo".
DLD se presentó el fin de semana en Oaxaca, como parte del festival acrópolis.
Francisco Familiar recordó que fue hace una década que por primera vez visitaron Oaxaca y ahora en su más reciente viaje aprovecharon para ir a Monte Albán: "En lo personal tuve una experiencia increíble. En este sitio se puede ver lo fundamental que es el sonido, lo que era para esas culturas que habitaron ese lugar... Simplemente el sonido de las cigarras y todo aquel que genera el ser humano se siente especialmente armónico. Pensar que hace años me acerqué a la música por huir de las matemáticas es chistoso; ahora me doy cuenta que son una sola".
Convencidos de que el arte en Oaxaca es fundamental para la vida y para cualquier persona que pise tierras multiculturales, los músicos ofrendaron durante más de una hora sus letras. En su presentación, el público escuchó éxitos como: Dixie, Mi vida, Todo cuenta, Arsénico, Viernes, Estaré, El mapa de tus ojos, Las Cruzadas, Sea, Sigo siendo yo y Te sigo amando, entre otras.
Al hablar de la música oaxaqueña mostraron su admiración y respeto, mandaron saludos a sus colegas músicos y trasmitieron al público su un mensaje de de valor, estética y ética. "Estos valores son los que más representan en nuestras vidas. Oaxaca, un abrazo siempre; y nuestra admiración y respeto, por la fuerza, entereza y respeto por su cultura".
