El pasado 16 de febrero, la vida de Montserrat González dio un giro extraordinario. De correr y brincar en el patio de su casa, ahora solo quiere ayuda para poder recuperarse y seguir adelante, a pesar de que no cuenta con una pierna.
Ella fue una de las víctimas de aquel helicopterazo en Jamiltepec, cuando funcionarios estatales y federales acudieron presuntamente a auxiliar a afectados por el sismo de aquel día, pero que causaron una tragedia.
Este 30 de abril, el festejo del día del Niño es diferente para Montse. Ella hoy está entre cuatro paredes del Instituto Nacional de Rehabilitación en Ciudad de México. A dos meses de aquel terrible accidente aéreo la esperanza de volver a caminar la mantiene firme.
Con ella, también están sus dos hermanas, víctimas del desplome de la aeronave militar en Jamiltepec; las hermanas están casi recuperadas y son la compañía y aliento de Montse.
La niña de 11 años se observa sonriente y optimista a través de videos en los que se le ha captado solicitando no dejarla en desamparo al gobernador Alejandro Murat y al presidente Enrique Peña Nieto .
El día que su vida cambió
Hace dos meses, un nuevo sismo de 7.2 grados con epicentro en la Costa sorprendió a los oaxaqueños. Daños materiales y ninguna víctima que lamentar fue el saldo. El miedo persistía entre habitantes de Jamiltepec, el municipio con más daños, Monserrat y su familia, junto con otras, decidieron pasar la noche en el campo Aviación, el sitio considerado más seguro de Jamiltepec .
La intención de acudir ayudar hizo que el secretario de gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y el gobernador, Alejandro Murat, viajarán en el helicóptero Black Hawk a Jamiltepec en medio de la obscuridad. Al descender, los pilotos de la aeronave perdieron el control y el aparato cayó estrepitosamente sobre las familias que descansaban el el espacio abierto. El saldo, 12 muertos.
En incertidumbre
Pero Monse y su familia son parte de los sobrevivientes y, aunque van superando el miedo, para ella y su familia hay un futuro incierto, no porque carezcan de ganas de salir adelante, sino porque nadie asume la responsabilidad de ayudarlos
“Le pido al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador Alejandro Murat me ayuden porque no tengo una pierna”, fue el mensaje que lanzó mediante un video apenas el 10 de abril. A 18 días, la familia asegura que no han recibido respuesta, llamada telefónica o muestras de solidaridad de los gobiernos.
Leonardo González, padre de Montserrat, se desespera porque, como cabeza de familia, piensa en el futuro y por ahora le agobian las respuestas. “Qué vamos hacer, somos de condición muy humilde”.
También sobreviviente, evoca aquella terrible noche donde toda su familia salió lastimada del accidente aéreo pero su hija mayor se llevó la peor parte. “Me decía dime que esto es un sueño papá”.
Aunque en un noticiero nacional el gobierno del estado aseguró ayudarán a la menor y su familia, con una prótesis y una pensión la familia desconoce el asunto.
En un medio nacional, el vocero del gobierno del Estado, Alfonso Martínez informó que el Sistema DIF se hará cargo de la donación del equipo médico que permita a la niña volver a caminar.
Por lo pronto, Montse esta contenta de estar con toda su familia, y aguarda la ayuda que los gobiernos se comprometieron brindarle.
