Por la atención médica que el Hospital de la Niñez Oaxaqueña brindó a los afiliados al Seguro Popular durante 2016, la federación adeuda 16 millones de pesos, dinero al que se suman los pendientes por pagar de los servicios prestados durante el año pasado, que están en proceso de comprobación.
En los últimos nueve meses el nosocomio enfrentó dos paros que limitaron sus servicios a urgencias durante casi 90 días: el primero se registró entre julio y agosto del año pasado para demandar suministro de medicamento.
El 16 de enero pasado iniciaron un segundo paro, como parte de un movimiento del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA) en todo el estado que pugnaba por el pago a trabajadores, que levantaron apenas hace un mes.
Al reanudar labores, la representante sindical de los trabajadores, Leticia Hernández Jiménez, dijo que daban un mes de plazo a la directora, Rocío Arias Cruz, para solventar el déficit de medicamentos.
“No hay medicamentos, la situación es muy crítica, no tenemos solución fisiológica, la más importante para diluir medicamentos y hacer soluciones”, reprochó Hernández Jiménez.
Abasto al 75%
La directora Arias Cruz señaló que el abasto en insumos y medicamentos está al 75 por ciento, y si el hospital ha sobrevivido es por el recurso que ministra la Secretaría de Finanzas.
A inicios de diciembre pasado, la legislatura local asignó un presupuesto superior a 50 millones de pesos para 2018, que significó 17 millones menos de lo realmente ejerció durante el año pasado.
Desde esa fecha la directora advirtió que el presupuesto apenas y permitiría afrontar los gastos: “Es con el recursos que hemos sobrevivido, pero tiene reglas muy estrictas y tenemos que cumplirlas para evitar observaciones”.
De los recursos federales “desde marzo de 2017 no hemos recibido nada; nos deben 2016 y 2017 de carteras y el Programa Seguro Médico Siglo XXI”.
