Marcos Lavariega lleva más de un mes alojado frente al Palacio de Gobierno; hace cinco años perdió la movilidad de su pierna izquierda por una presunta negligencia médica del Hospital Civil Aurelio Valdivieso y "harto de la impunidad" ayer intentó cortarse las venas y derramó sangre para ser escuchado.
Su objetivo no fue alcanzado, personas al interior del Palacio se asomaron a observarlo pero "sólo llamaron a una ambulancia, no se acercaron a dialogar", lamenta don Marcos mientras acaricia su piel dolorida.
El hombre originario de Santa María Huatulco sufrío un accidente en motocicleta en 2013, por ello fue auxiliado en el Hospital de Pochutla y posteriormente canalizado al Hospital Civil de esta capital.
Allí fue atendido por un médico traumatólogo a quien señala como responsable de haberle dejado sin poder caminar, pues afirma que tras la presunta negligencia médica y mala práctica profesional le condenó a la discapacidad.
