La crisis social constituye un fuerte llamado a celebrar la Navidad haciendo un esfuerzo sincero para reconciliarse con Dios y fortalecer el amor y la unidad en la familia, así como cultivar el respeto y el aprecio a los demás, afirmó ayer el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello.
“Así encontraremos en el niño de Belén, la luz, el camino y el amor que tanto necesitamos en muchos hogares y en nuestra sociedad; aprenderemos a vivir mejor”, asentó.
En conferencia de prensa, después de oficiar misa en la Basílica Menor de la Soledad, el pastor de la Iglesia Católica oaxaqueña sostuvo que “si nos esforzamos en luchar contra el mal y nos acercamos a Dios con un corazón limpio, mediante una buena confesión, nos llevará gradualmente a sacar del corazón los resentimientos, los rencores y la envidias, y a reconciliarnos con los que estamos distanciados”.
Entonces -anotó-, “disfrutaremos la auténtica alegria de la Navidad” y “experimentaremos que solo Dios nos basta”.
Además, subrayó que fortalecer el amor y la unidad de la familia “es el mejor regalo a quienes comparten todo con nosotros”, pues “donde hay amor y unidad no se requieren muchas cosas materiales para vivir en paz y con alegría”.
Ya que “celebrar alegremente la Navidad en familia, no exige gastos desmedidos, regalos costosos y menos recurrir a deudas”, añadió.
Aparte de esto, resaltó que si trata uno a los demás con palabras amables, con signos de respeto y muestras de bondad, ayudará “a relacionarnos mejor, a dejar el mal y a retomar el camino del bien”.
“Levantará la esperanza, nos unirá más y nos proporcionará una gran alegría desde el corazón”, remarcó.
Ante esto, pidió que el Hijo de Dios “nos enseñe a vencer la soberbia para ser más humildes” y “nos ayude a doblegar la ambición para ser más austeros”.
“Que el niño frágil y dependiente nos mueva a evitar toda expresión de dominar a quienes nos rodean para ser más solidarios”, agregó.
Chávez Botello, también demandó esforzarse para que “nuestra familia, nuestro barrio y nuestra comunidad, lleguen a ser un espacio de encuentro y de alegría sana”, pues así “se estará poniendo cimiento y pilares firmes a la reconstrucción, a la reconciliación y a la paz social”.
“Vivamos y disfrutemos así esta Navidad”, recalcó.
Pide a damnificados avivar la fe
Chávez Botello pidió a los damnificados por los sismos de septiembre pasado no dejar la oración y avivar la fe, porque son elegidos por el Señor para experimentar en carne propia la marginación por no tener casa, como sucedió a María y José, cuando fueron relegados a un pesebre.
“La fuerza está en Dios, aunque sea en un ambiente de carencia y dificultades”, afirmó.
Además, destacó que los damnificados son elegidos para impulsar y promover una mayor conciencia en la sociedad sobre la necesidad de una mayor unidad y de una vida más de hermanos, para ayudarse unos a otros.
