Los habitantes de la Ciudad de los Niños, no pasarán una Navidad en soledad, el buen corazón de cientos de oaxaqueños hará que los pequeños puedan compartir el pan y la sal, así lo asegura el director de la institución y sacerdote, Francisco Baruch Soriano García.
Algunos niños del albergue presentan cuadros depresivos por las fechas, pues resienten la ausencia de sus seres queridos; los invaden sentimientos de nostalgia y tristeza, “uno les da un consejo y apapacho, pero no es igual, porque siempre el cariño del padre y madre es esencial, podrán faltar muchas cosas pero el cariño de los padres es insustituible”.
Son 64 niños los que viven en la Ciudad de los Niños, en edades de un año hasta los 15, para poder ofrecer el servicio de alimentación y resguardo, el albergue recibe donaciones de la ciudadanía, incluso en especie como ropa, zapatos, juguetes y otros artículos de primera necesidad en buen estado.
“Las personas se han estado comunicando para ofrecer comida y dulces para los niños, vemos el apoyo de la gente y gracias a Dios no nos dejan solos”, expresó.
El padre Francisco indicó que en comparación con 2016, en estas fechas la ciudadanía ha participado menos, quizá por la situación económica, el alza del gas y la gasolina.
A pesar de esto, los menores no se desaniman, pues se les han inculcado que lo material no está por encima de los valores humanos y la educación. “Ellos son felices jugando, viven con alegría las fiestas de Navidad”, comentó el padre.
El también director de la Ciudad de los Niños, reiteró que el objetivo de las fiestas decembrinas es que los niños convivan y se hagan cercanos, para que se sientan como en su hogar, compartan los alimentos y las risas.
“Procuramos siempre tener actividades para que no resientan las fechas y no se sientan aislados”, puntualizó.
A pesar de que un árbol de Navidad adorna la Casa Hogar de los Niños, ellos no están acostumbrados a dejar cartas a papá Noel, por el contrario, el padre asegura que se acerca a platicar con ellos y buscar conseguir juntos sus deseos.
Resienten el frío
En tanto, el presbítero invitó a la ciudadanía oaxaqueña a donar suéteres o cobijas para los menores quienes han resentido las inclemencias del tiempo y aseguró que el último frente frío afectó la salud de algunos menores.
Algunos de los pequeños fueron llevados con un especialista para tratar procesos infecciosos de las vías respiratorias , “lleve como a seis niños al doctor porque por el frío les dio gripa, nada grave, ya están bajo tratamiento médico”, dijo.
Afectaciones por sismo
A tres meses de los sismos del mes de septiembre, la Casa Hogar de los Niños sufrió severas afectaciones a su estructura, por lo que habilitaron la cocina como dormitorio, pues el espacio donde se encuentran las literas y los sanitarios, presentan cuarteaduras.
Francisco Baruch Soriano García comentó que se requiere la inversión de más de 3 millones de pesos para poder reconstruir uno de los edificios, por lo que se encuentran en gestiones con el gobierno del estado, y la ciudadanía ha aportado materiales para la construcción.
