Aunque la Sección 22 del SNTE todavía no ha definido su forma de acción o protestas de cara al proceso electoral que se avecina para el país en 2018, el Instituto Nacional Electoral anticipa medidas, a fin de no ver ningún contratiempo para el día de las votaciones.
El presidente del consejo local del Instituto Nacional Electoral, Edgar Humberto Arias, sostuvo que aún es prematuro confirmar riesgos para el proceso electoral del año entrante, pues prácticamente estamos en el arranque de este.
Pero considerando experiencias ocurridas en 2015, dijo que no descartan escenarios y para ello hay posibles medidas que se contemplan.
Recordó que en el proceso federal de 2015, cuando se dio el boicot de la Sección 22 del SNTE no pudieron ocupar las escuelas; este mismo escenario se repitió en las elecciones del año siguiente.
Por lo que, indicó que para el 2018 se da por descontado que no se pueden usar escuelas como centros de votación.
En Oaxaca se tiene pensado instalar unas 5 mil 250 casillas para el primer domingo de julio, día de las votaciones para la elección de presidente de México, diputados federales, senadores, así como diputados locales y autoridades municipales.
De acuerdo con Humberto Arias, instalar una casilla en vía pública cuesta al INE unos 10 mil pesos en promedio, pues requiere la colocación de toldos o lonas, renta de mobiliario, pago de funcionarios de casilla, baños portátiles, instalación eléctricas y en esta elección concurrente se tiene planeado un apoyo para alimentación de 275 pesos por persona.
En tanto, la Sección 22 del SNTE confirmó que sí habrán de fijar postura respecto al proceso electoral en puerta; sin embargo, las acciones y tareas a implementar se definirán en enero próximo, cuando realicen su Congreso Político.
“Es ahí donde analizaremos cómo vamos a participar como magisterio, porque no vamos a desaprovechar la coyuntura”, sostuvo Genaro Morales, secretario de organización del magisterio oaxaqueño.
