Temerosos de que les quiten el dinero y no los dejen seguir su viaje, así cruzan el País los "paisanos".
En un sondeo realizado a quienes cruzaron por Hermosillo, relataron algunas de sus experiencias.
"Muy mala experiencia tuve ahora, en cuanto a la Policía, ya me pararon dos veces en el mismo tramo, en Sonoyta, y lo que pasa es que se aprovechan, porque yo ya pagué por la carga que traigo, pero quieren estar cobrando siempre por las cosas que trae uno y no se vale", indicó José Arellano, visitante de Los Ángeles, California.
El viajero explicó que en los 30 años que lleva radicando en Estados Unidos y viaja cada temporada a su natal Nayarit, siempre es el mismo comportamiento de las autoridades, ya que abusan de su poder y con amenazas les quitan casi todo el efectivo que traen.
"Digamos yo traigo 15 mil pesos, pero llegan aquí y te van sacando, te van sacando y cuando llego a allá (Nayarit) ya no traigo nada, y todo porque te ven con placas americanas se aprovecharon, y quieren que les dé dinero porque si no me van a devolver", indicó.
PREOCUPADOS
Jesús Guerra, quien desde el estado de California se dirigía a Michoacán con su familia, destacó que este año le fue bien en el camino, pero viajan preocupados porque muchos "paisanos" les han platicado que han sido víctimas de los policías, especialmente en los estados del Sur.
"Ahorita vamos bien, pero el año pasado nos fue muy mal, porque nos robaron, un policía nos paró y nos quitó casi todo lo que traíamos", relató, "nos dijo que le diéramos mordida si queríamos seguir, y ya viene uno todo nervioso porque muchos paisanos nos han dicho que la semana pasada les pasó lo mismo para el lado de Guadalajara y nos da miedo".
ATRAVIESAN EL PAÍS CON LA ILUSIÓN DE VER A SUS FAMILIAS
Invadidos por la ilusión de volver a ver a su familia en el Estado de Michoacán después de varios años de no estar ahí, la familia Toral Aguilar cruzó la capital de Sonora a bordo de su pick up con "camper", proveniente de Las Vegas, Nevada.
Rosa Ignacia Aguilar Ruiz y/o Rosa Ignacia Toral, desde muy joven emigró hacia Estados Unidos en busca de un mejor futuro y sobre todo de trabajo, dejando atrás su natal San Juan Nuevo Parangaricutiro, Michoacán, de donde salió aquel famoso trabalenguas mexicano.
"En mi pueblo pues no teníamos la posibilidad de nada, por eso me fui hace más de 30 años y llegué a un lugar que se llama Paso Robles, California, donde la mayoría de las personas de mi pueblo vive allá, pero por cuestiones del trabajo me tuve que mudar a Las Vegas", relató.
La vida de los mexicanos es de trabajar en los hoteles, restaurantes y casas, indicó, y aunque se paguen rentas elevadas y cuesten más las cosas, aún así se tienen más posibilidades de salir adelante, pero se tiene que trabajar mucho.
Rosita, como la conocen su familia y amigos, en "el otro lado" conoció a su hoy esposo Javier Toral, con quien se casó en aquel pueblo californiano, Paso Robles, a donde llegó con miedo por no saber lo que el futuro de deparaba y procrearon a sus dos hijos Miguel y Felipe.
"Nos vinimos todos, también viene mi nieto, mi nuera Graciela y nuestra mascota Rango, a él siempre nos lo llevamos a donde vamos y pues si Dios nos lo permite, vamos a ver a mi familia que desde hace mucho no vemos, estamos bien contentos", expresó.
Orgullosa de su pueblo, Rosita platicó que lo primero que hará cuando llegue Michoacán, visitará al Señor de los Milagros, el cual es muy famoso por la cantidad de milagros que ha hecho a muchas personas en aquel Estado.
