El color amarillo invade las calles Del Mercado y Mercaderes en la Central de Abasto.
Las flores, que durante tres meses arduamente cuidaron los agricultores, inician su desfile rumbo a los altares y a las tumbas.
Las cañas que sostendrán la decoración de la mesa en la que los fieles difuntos recordarán lo que es estar vivo y el copal que aromatizará y alejará a los malos espíritus, hacen su aparición en lo que desde hoy será uno de los lugares más transitados de la ciudad.
A pesar que es hoy cuando inician formalmente las ventas por el Día de Muertos en el Mercado de Abastos, muchos locatarios se instalaron desde hace una semana, pero sus proyecciones de venta son poco esperanzadores, Los bloqueos y las manifestaciones son los culpables, afirman los comerciantes que vienen de diferentes partes del estado.
Armando se dedica a la venta de flores y viene de Santa Lucía Ocotlán, afirma que lleva 20 años vendiendo sus productos durante las festividades de Muertos en el Mercado de Abastos: "Lo ponemos en almácigo un mes, después lo trasplantamos y tenemos que esperar dos meses para que termine de crecer".
El productor destaca que por los cuatro días que se instalan en el mercado pagarán 600 pesos de cuota. Además resaltó que las ventas no han sido como en otros años, y espera que mejoren durante este fin de semana.
Desde ayer en la mañana decenas de personas trabajaban a marchas forzadas para tener listos sus puntos de venta; algunos más ya venden cempasúchil, clavelitos y la borla, además de caña y otras frutas.
Eidie vende caña en la temporada de muertos desde hace cinco años; la trae de Zimatlán. "Últimamente como ha habido muchos bloqueos, manifestaciones y más, pues la gente ya no viene a comprar; esta semana ha estado muy escasa la venta, hay muy poca gente y la que viene se queja".
Un rollo de caña de 18 piezas la vende a 170 pesos: "Si siguen las cosas como hasta ahora, nuestros muertos van a estar muy tristes, ni las personas van a tener caña, ni nosotros vamos a tener recursos para poder poner nuestro altar, porque de esto vivimos", señala Eidie.
En el interior del Mercado de Abasto el olor a chocolate y pan "hacen agua la boca". Algunas amas de casa ya hacen sus compras, buscando evitar el gentío de fin de semana.
