En medio del ambiente festivo de la segunda Calenda de las Culturas, familiares, amigos, colegas y ciudadanos se manifestaron de manera pacífica para exigir el esclarecimiento del asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido el pasado miércoles.
La protesta inició en el parque El Llano, desde donde los inconformes portaron pancartas y alzaron la voz durante el paso de la calenda, con el objetivo de visibilizar su demanda de justicia ante miles de asistentes y turistas nacionales e internacionales.
Los manifestantes solicitaron a las autoridades estatales y federales realizar una investigación exhaustiva y detener a los responsables del crimen, al tiempo que hicieron un llamado para garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo en Oaxaca.
Durante la movilización, una sobrina del comunicador aseguró que la violencia contra periodistas y ciudadanos no es un problema exclusivo de Oaxaca, sino una realidad que afecta a todo el país.
"Somos familia de Alejandro Leyva y lo único que pedimos es justicia para mi tío. Queremos un Oaxaca de paz. Oaxaca es cultura, no es balas. Estamos hartos de tanta impunidad y de tanta injusticia", expresó.
La familiar también señaló que la manifestación se realizó de manera pacífica y con respeto a las actividades de la Guelaguetza, pero con el propósito de que las autoridades escuchen el reclamo de la familia.
Los inconformes esperaban poder dialogar con el gobernador Salomón Jara Cruz durante el recorrido del desfile; sin embargo, el mandatario iba rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad, por lo que el encuentro no se concretó y la exigencia de justicia continuó sin un acercamiento con el mandatario estatal.
El gremio periodístico de Oaxaca respaldó la protesta y reiteró el llamado a las autoridades para esclarecer el homicidio de Alejandro Leyva, así como fortalecer las condiciones de seguridad para el ejercicio de la libertad de expresión.
Pese a la manifestación, el Desfile de las Delegaciones y las actividades programadas de la Guelaguetza se desarrollaron con normalidad.
