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Vivir en Armonía: ¡Soy el más valioso!

Foto(s): Cortesía
Redacción

Por: Servando Nava Echeverría

 

En este momento de la historia de la humanidad en que están ocurriendo acontecimientos y retos de la más variada índole, que tienen en riesgo el porvenir de las siguientes generaciones y que en este preciso instante se encuentran en la boca de todo el mundo, en donde podemos mencionar aleatoriamente, por ejemplo la Crisis Económica Global, el boom poblacional, el reto del agua, la aterradora violencia, la coartación a las libertades más elementales, el tsunami de la drogadicción, el uso irracional y sus graves consecuencias de las Tecnologías de la modernidad, la perversión de la sexualidad, el acumulamiento de basura, la crisis climática y el calentamiento del planeta, etc y que está afectando prácticamente a todos los países del mundo (claro a unos más que a otros), y sus efectos tienen impacto, sin duda alguna, cotidianamente en la sociedad a la que pertenecemos. Sin entrar en los detalles técnicos de estos retos, que para ello están los miles de especialistas en la materia y por ende habrá soluciones globales y de cada país en particular, los remedios del estado, las novedosas ideas del presidente en funciones, las propuestas de Donald Trump, bueno hay tantas soluciones que estoy a punto de sentirme tranquilo: ¡habrá soluciones!

A lo que quiero llegar es a una propuesta práctica, a una que pocos pensamos y, que solamente unos cuantos manifestamos. ¡Bueno! ¿Y yo qué debo hacer? O como siempre, estamos esperando a que papá gobierno todo lo solucione, que las soluciones lleguen de afuera, como es el paradigma existencial de este país, en que todo nos lo provean y si es gratuito mejor. Y si en lugar de trabajar que el Estado me regale mi beca o mi apoyo social- Pero ¿cuál es mi propuesta personal? ¿Qué debo de hacer yo en este delicado asunto de la crisis global? ¿Qué tal que todos pensáramos con emoción, instalados profundamente en los Valores de la Responsabilidad, del Compromiso, de la Integridad y del Servicio, del Respeto y de la Honestidad? e hiciéramos esta profunda reflexión:

Hoy he decidido ser el padre de familia, la pareja, el hijo, el alumno, el trabajador, o el discípulo, etc, más valioso de la organización familiar, social o laboral, por la sencilla razón de que me comprometí o fui contratado para aportar mis conocimientos, mis afectos, mis buenas intenciones, se cifraron esperanzas en mi persona y todos están en espera de mis acciones, porque consideraron que podría ser muy valioso. Por ello, trataré de no fallarle a nadie, porque quiero agradecer y demostrar a quienes pensaron que soy valioso, que sí lo soy.

Lucharé por ser una persona organizada, elaboraré un presupuesto familiar cuidadoso, no voy a despilfarrar el dinero, reduciré mis borracheras y pachangas muy mexicanas, comeré menos en la calle, cuidaré del agua y de la energía, respetaré las calles de mi ciudad, seré más frugal y sencillo. No dejare asuntos pendientes cuando puedo resolverlos. No voy atrasar las decisiones que tenga que tomar, porque las decisiones positivas que escoja, estoy convencido que cambiaran el rumbo de mi trabajo, mi empresa o de mi familia. La diferencia entre el éxito y el fracaso radica en la calidad de las decisiones que elegimos. En ocasiones, quizás tenga miedo de tomarlas, pero a pesar de los riesgos las tomaré. Únicamente las personas que se arriesgan están destinadas a ser exitosas y de esta forma revelan su valía. Voy a demostrar a cada momento que soy valioso siendo diligente en mis actividades, solidario y entusiasta. Voy a convertirme en un colaborador de mi empresa y en un integrante de mi familia, indispensable, haciendo lo mejor que tenga que hacer.

Lucharé decididamente para ser la pareja más valiosa, siendo fiel y comprometido, afectuoso y humilde, porque simplemente, mi pareja me eligió porque pensó que era yo muy valioso y cifró todas sus expectativas, sus sueños y esperanzas en mí, entregándome su vida entera y por eso no puedo fallarle. Llegaré cada día a mi hogar o a mi trabajo con una gran sonrisa, con una actitud de alegría, satisfacción y orgullo por ser tan valioso.

Solamente siendo valiosos, podemos aportar soluciones a la crisis global, simplemente aportando ideas positivas, siendo puntual, diligente, participando decididamente todos los días en la solución de los problemas de mi familia o de mi trabajo y sobre todo siendo honesto y respetuoso con el mundo y sus integrantes, ¡solamente así participaré en la grandeza del universo! Seré una solución a esta crisis cuando deje de ser ordinario, vulgar, corriente, delincuente, flojonote, comodino, tibio, de la bola y del montón, para convertirme en un ser extraordinario para mi familia, para mi organización laboral y para mi sociedad.

Soñemos por un momento que el día de mañana todos los mexicanos nos levantáramos más temprano, llegáramos media hora antes a trabajar y nos quedáramos media más tarde: México sería otro país. Si todos los días en el seno de nuestra casa aportáramos más creatividad, mayor esfuerzo, entusiasmo, dedicación, entrega y comprensión, es decir calidad humana o, en otros términos: una mejor actitud ética, simplemente seríamos extraordinarios, es decir, sumamente valiosos.

Eso sería realmente amar a México, todo lo demás es únicamente filigrana verbal y palabrería hueca.

 

 

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