Pasar al contenido principal

La docilidad en el tratamiento psicoanalítico

Imagen conceptual que ilustra la docilidad, la paciencia y la confianza como elementos clave para el éxito de un tratamiento psicoanalítico.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Dentro de la consulta psicoanalítica, hay una serie de cosas que se le solicitan al paciente, cada una tiene múltiples funciones y una razón de ser dentro del encuadre del tratamiento. Puedo mencionar que uno de los primeros beneficios que se espera de ello es que la comunicación fluya. 

Son tres las solicitudes que se hacen al paciente: docilidad, paciencia y confianza. Me centraré en la primera ya que en muchos casos el término docilidad llega a ser llamativo y en ciertas ocasiones para algunos pacientes resulta aversivo.

El primer paso y el rechazo

Recuerdo a un paciente que atendí hace unos años, a quien llamaré Pedro, de 50 años. En su primera sesión mostró un rechazo hacia el término, lo cual expresó con una risa y bromas que iban en el siguiente tenor: “¿A qué se refiere con docilidad?, ¿acaso me mandará por su café antes de mi consulta?, ¿debería preocuparme?”. A modo de confesión y con un tinte de reproche, indicó que seguro eso le costaría trabajo, porque nunca se le había dado eso de “agachar la cabeza”.

Le expliqué que no era algo que por el momento debiera preocuparle, que bastaba con que estuviera en la disposición de intentarlo y seguramente le resultaría sencillo hablar libremente. Esa sería la primera consigna más importante por el momento, lo demás llegaría con el paso de las sesiones.

Fue así como Pedro consideró que “quería iniciar desde el principio”, así lo expresó, haciendo un resumen desde sus primeros “años de conciencia” a la actualidad, hasta llegar a su pregunta: “¿Y ahora qué sigue? Ya terminé de contar a grosso modo lo que ha sido mi vida”.

En muchas ocasiones dentro del tratamiento psicoanalítico le hacemos al paciente repetir aquello que ya nos ha narrado, estos son algunos de los momentos donde requerimos de la docilidad, cuando le indiqué a Pedro que me contara nuevamente una anécdota de aquello que me había contado, comenzó a moverse en su asiento, se quedó callado por un tiempo considerable y terminó por decirme “...es que eso ya lo superé, mejor hablemos de otra cosa”.

Primer acercamiento

En Pedro podemos observar que al inicio presta un poco de docilidad, a pesar de que pudiésemos pensar que él toma el mando y decide iniciar por donde así lo considera mejor. La fortuna de la visión psicoanalítica es que el o la psicoanalista se entrena para afrontar estas dificultades que presentan las y los pacientes, así que es de esperar seamos portadores de docilidad y paciencia, pues de no tenerlas seríamos los primeros en ofrecer resistencia al tratamiento.

Sin caer en generalidades o arbitrariedades, con Pedro podemos decir que su aparente resistencia es solo la antesala de aquello que estamos por descubrir. Pues ese primer encuentro, casi de manera inmediata nos deja ver no solo la disposición del paciente con el tratamiento, nos permite sospechar uno de los orígenes del mal que lo llevó a consulta, pues esa respuesta a mi solicitud no se limita a la situación analítica. La renuencia que Pedro presentó es la que permea en muchas en muchas de sus disposiciones, si no es que en todas: ante la vida, el mundo e incluso ante él mismo, cosas de las que me iré anoticiando en el curso de las demás sesiones, pero hasta ahí, solo rozamos la corteza de ese universo psíquico llamado Pedro.

¡No te pierdas nuestros artículos de “Consultorio del alma” y de “Lecturas para la vida” !, donde leerás el encuentro ético entre el analista y su propia ignorancia frente al saber.  y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.! Visítanos en https://www.ineip.org

[email protected]

FACEBOOK:

https://www.facebook.com/Institutodeestudioseinvestigacionpsicoanaliticaac 

INSTAGRAM:

https://www.instagram.com/ineip.psicoanalisis

TWITTER:

https://x.com/IneipPsico

 

 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.