Por primera vez en la historia electoral de Oaxaca, las instituciones responsables de la organización del proceso 2018 se enfrentan a un reto mayor ante las contingencias por fenómenos naturales: la logística y las inversiones previstas para la ejecución de las elecciones.
Ambos deberan cumplir 100 por ciento las necesidades y lograr que la sociedad acuda a las urnas a votar por un presidente de la República, 500 diputados federales, 128 senadores, 42 diputados locales y 153 ayuntamientos.
De acuerdo a los calendarios electorales, a nivel estatal y nacional, los Institutos Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) y Nacional Electoral (INE), iniciaron el proceso 2018 en los primero días de septiembre, poco antes de que se suscitara los sismos que casi terminan con diversas comunidades del Istmo de Tehuantepec.
En esas regiones, el 1 de julio de 2018 se librarán, como en el resto del país, los mayores comicios en la historia democrática de México, por lo que el IEEPCO instalará en las próximas semanas, 25 Consejos Distritales y 153 municipales; mientras que del INE serán 10 Consejos Distritales y uno local, en la participación ciudadana es imprescindible.
A ello, se sumará un ejercito de alrededor de 3 mil 500 supervisores y capacitadores, más unos 60 mil funcionarios, propietarios y suplentes, que atenderán y vigilarán las 5 mil casillas únicas que se instalarán en todo el estado; cifras que ambas instancias confían en cubrir, a pesar de las prioridades que hoy tiene la sociedad afectada por los desastres.
Programas emergentes de revisión al padrón y reposición de credenciales de elector, se han facilitado en las zonas de desastre, por parte del órgano electoral federal, cuyo titular, Edgar Humberto Arias Alba, asevera que esta no es la primera vez que enfrentas elecciones en medio de situaciones de crisis provocadas no solamente por fenómenos naturales, sino, incluso, por inseguridad.
Adelantó que los lineamientos del INE consideran – en caso de ser necesario- la aplicación de estrategias extraordinarias, empero, le apuestan a la disposición que ha mostrado la sociedad para impulsar los cambios necesarios al país y que manifiestan a través de las urnas, por ello, augura que el abstencionismo no ganará en Oaxaca, pese a las heridas que los desastres marcaron en la población.
De su lado, el consejero presidente del IEEPCO, Gustavo Meixueiro Nájera coincidió en que la sociedad responderá al llamado y cumplirá con el deber cívico de asistir a las urnas a votar y, en su caso, a apoyar como funcionarios de casilla.
No obstante, reconoció que no contar con el presupuesto necesario para la realización de las tareas, es un asunto que sí pone el riesgo el buen desarrollo de la elección por lo que hizo votos porque pronto se aplique lo necesario para lograr el objetivo.
