Si alguien tenía dudas de quién es el rival a vencer en esta Copa Mundial FIFA 2026, España acaba de disiparlas todas de un plumazo. En un auténtico recital de buen futbol, toque y contundencia, La Roja pasó por encima de Austria con un inapelable 3-0 en los Dieciseisavos de Final, reafirmando que no vinieron de paseo a Norteamérica: vinieron a llevarse la Copa.
Desde el silbatazo inicial, el guion fue uno solo. El equipo español agarró la esférica, la escondió y puso a bailar a una selección austriaca que simplemente no encontró la brújula. El medio campo ibérico fue una orquesta sinfónica que asfixió cualquier intento de contragolpe rival, demostrando por qué son, hoy por hoy, los candidatos para coronarse en este Mundial 2026.
UN BAILE ANUNCIADO
El cerrojo austriaco apenas duró un suspiro. España fue un vendaval de pases filtrados, desbordes por las bandas y transiciones letales que dejaron retratada a la zaga enemiga.
A diferencia de mundiales pasados donde la posesión española era estéril, en este 2026 el equipo luce vertical, agresivo y con un punch envidiable en el último tercio del campo.
Los jugadores de Austria intentaron morder y meter la pierna fuerte, pero terminaron persiguiendo sombras durante los 90 minutos. No hubo reacción; cuando quisieron ajustar, ya tenían tres goles en la canasta.
España no sólo gana, convence y asusta. Lo que hizo en los Dieciseisavos de Final fue un mensaje de que quiera la Copa de este Mundial que se lleva a cabo en Estados Unidos, México y Canadá.
