En entrevista con Xtremo Deportes, Itandehui Betanzos Cerero, comparte cómo el deporte se ha convertido en un motor de salud, convivencia y crecimiento personal. Su historia refleja la pasión de una mujer polifacética que ha encontrado en el futbol y otras disciplinas una vía para transformar su vida y la de quienes la rodean.
“El deporte no sólo es ejercicio físico: es salud, convivencia y unión familiar”, así lo manifestó Itandehui Betanzos Cerero, una mujer polifacética que, gracias a su hija, encontró en el futbol una nueva pasión.
Cada entrenamiento y cada partido son momentos que me llenan de energía y me sacan del bullicio cotidiano. Es un espacio de aprendizaje, diversión y camaradería.
¿Cómo descubriste tu pasión por el futbol?
“Fue gracias a mi hija, ella me involucró en el futbol. Y desde entonces se convirtió en una nueva pasión. Aunque también practico el basquetbol, voleibol, atletismo y natación, pero el futbol me atrapó por la dinámica del juego en equipo”.
¿Qué es lo que más disfrutas del deporte en conjunto?
“Me encanta la convivencia entre jovencitas que apenas comienzan y mujeres con experiencia. Esa mezcla aporta madurez, visión y hace que el deporte sea más ameno y enriquecedor”.
¿Tu profesión como licenciada en enfermería y profesora, cómo se relaciona con el deporte?
“Lejos de los estereotipos, ser enfermera y maestra no me limita. Al contrario, me da la oportunidad de demostrar que la práctica deportiva es sinónimo de salud y bienestar. Es una forma de cuidar el cuerpo y la mente”.
¿Qué enseñanza te deja cada práctica?
“El deporte es como una escuela de vida, educa, transforma y libera. Más allá de los resultados en la cancha, lo que queda es la enseñanza de que la vida se disfruta mejor en movimiento”.
¿Qué mensaje darías a la sociedad?
“invito a todos a hacer ejercicio. El deporte es la llave hacia una vida sana, y el cuerpo siempre lo agradece. Nos e trata solo de competir, sino de mantenerse activos, cuidarse y disfrutar de la convivencia”.
La historia de Itandehui es un recordatorio de que el deporte no distingue edades o profesiones: es un espacio de salud, unión y transformación. Su voz inspira a ver la actividad física como una herramienta de bienestar y como un camino para fortalecer la comunidad.
