De acuerdo con los datos más recientes emitidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) correspondientes al primer trimestre de 2026 , Oaxaca registró una histórica reducción en sus índices de pobreza laboral. El porcentaje de la población cuyo ingreso en el hogar es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria básica se ubicó en 52.7%. Esta cifra representa el punto más bajo del que se tenga registro en la entidad desde que inició la serie estadística en 2016.
La pobreza laboral en el estado experimentó una disminución de 4.0 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre de 2025, cuando se situaba en 56.7%. De igual forma, al evaluar el comportamiento a corto plazo, el indicador mostró una baja de 3.9 puntos porcentuales respecto al último trimestre de 2025, cuando se encontraba en 56.6%, consolidando una racha positiva para la economía familiar en la región. Este escenario contrasta drásticamente con el máximo histórico registrado a finales de 2017, periodo en el que la pobreza laboral alcanzó un crítico 66.7%.
Repunte en los ingresos de las familias oaxaqueñas
El retroceso de la pobreza laboral se encuentra estrechamente ligado al incremento del ingreso laboral real per cápita. Este indicador, medido en pesos constantes, pasó de 1,921.59 pesos al cierre del año pasado a 2,108.90 pesos en los primeros tres meses de 2026, lo que significa un notable crecimiento trimestral del 9.7%.
En la comparativa anual, el aumento es todavía más significativo, pues reportó un avance del 11.9%, equivalente a un promedio de 224.27 pesos más por persona para las familias oaxaqueñas. Por género, el dinamismo económico benefició a ambos sectores de la población ocupada, registrando un crecimiento en el ingreso laboral promedio del 7.3% en los hombres y del 4.4% en las mujeres.
Este repunte generalizado también se reflejó en la masa salarial real del estado —que representa la suma total de los ingresos laborales de la población ocupada—. Esta variable alcanzó los 8,210.70 millones de pesos, lo que significa una inyección adicional de 816.86 millones de pesos circulando en la economía local en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Comportamiento por sectores económicos
A lo largo del último año, siete de los 11 sectores económicos de la entidad registraron incrementos en los ingresos promedio de sus trabajadores. Los rubros relacionados con los servicios y el consumo interno fueron los principales motores de esta mejora:
El sector de los servicios sociales registró el mayor incremento en términos monetarios absolutos, sumando un promedio de 1,024.28 pesos más por trabajador.
Los servicios diversos experimentaron el mayor crecimiento porcentual con un alza del 15.0%, lo que elevó el ingreso promedio de este sector de 4,475.44 a 5,148.12 pesos.
Los servicios profesionales, financieros y corporativos reportaron un beneficio adicional de 636.77 pesos para sus empleados.
Los sectores de restaurantes y servicios de alojamiento, así como el comercio, mostraron avances de 497.01 y 360.76 pesos respectivamente, impulsados por la actividad turística y comercial.
La industria manufacturera también aportó números positivos a la tendencia con un aumento de 134.06 pesos.
Por el contrario, no todas las ramas productivas corrieron con la misma suerte. La industria extractiva y de la electricidad sufrió una severa contracción anual del 21.6%, lo que se tradujo en una alarmante disminución de 2,128.54 pesos en el ingreso promedio de sus ocupados. De igual forma, el sector de transportes, comunicaciones y almacenamiento retrocedió 545.90 pesos ; la construcción bajó 176.21 pesos ; y las actividades de agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca reportaron una ligera disminución de 26.87 pesos.
La brecha frente al panorama nacional
A pesar de las cifras históricas y el terreno ganado en la última década, Oaxaca todavía enfrenta un reto mayúsculo cuando se le compara con el promedio del país.
Mientras que a nivel nacional la pobreza laboral afecta al 30.7% de la población, en Oaxaca la cifra sigue vulnerando a más de la mitad de sus habitantes, situándose en el 52.7%. La disparidad también es evidente en los bolsillos: el ingreso laboral real per cápita promedio en la República Mexicana es de 3,653.00 pesos, una cifra que supera por un 73% a los 2,108.90 pesos que se registran en la entidad sureña. Finalmente, en lo que respecta al volumen de la masa salarial, los 8,210.70 millones de pesos de Oaxaca representan apenas una pequeña fracción de los 443,723.58 millones de pesos que se generan a nivel nacional, dejando en claro que las brechas regionales de bienestar económico se mantienen vigentes.
