Por Redacción NOTICIAS
El desarrollador japonés Hustle Battle: Card Gamers denunció que un banco en Japón congeló las ganancias obtenidas por las ventas de su juego en Steam, pese a que el título había sido modificado para cumplir con las normas internacionales de contenido. El creador, conocido como Mousou no Mayu, aseguró que eliminó cualquier material para adultos antes de lanzar la versión occidental del proyecto a través de Kagura Games.
Sin embargo, el Daishi Hokuetsu Bank se negó a procesar las transferencias internacionales al considerar, bajo criterios internos, que los personajes femeninos del videojuego aparentaban ser menores de edad. El conflicto generó preocupación entre desarrolladores independientes japoneses, ya que el banco también advirtió que podría bloquear futuros ingresos nacionales. El caso ha desatado críticas contra las instituciones financieras por intervenir en la industria creativa y poner en riesgo el sustento económico de pequeños estudios que dependen del mercado global para sobrevivir.
