Durante los problemas conyugales los hijos se convierten en instrumentos de amenaza o presión entre el padre y la madre.
La vulnerabilidad y el daño que provoca la separación, principalmente de la madre, el 90 por ciento de los imputados son los padres.
Así, en Oaxaca en promedio se comete una sustracción de menor de edad cada cuatro días. Las cifras de la Fiscalía General de Oaxaca señalan que de enero de 2016 al 18 de septiembre de 2017, han sido iniciadas 135 carpetas de investigación.
Los registro indican que durante el 2016 se abrieron 73 carpetas. Las cifras podrían ser mayores en este 2017 año en el cual hasta el pasado 18 de septiembre sumaban 62 carpetas. Por regiones, las principales sustracciones denunciadas han ocurrido en la Costa, el Istmo y Valles Centrales.
En la gran mayoría de estos casos, las investigaciones se iniciaron ante la denuncia de las madres quienes refieren la sustracción de sus hijos e hijas por parte de la ex pareja.
De manera recurrente en la síntesis de los hechos se hace mención sobre la manera violenta en la que las y los niños son separados de sus madres, con mayor incidencia en menores de cinco años de edad; en otros los padres utilizan las visitas periódicas para ya no regresarlos con la madre.
La sustracción de menores de edad por parte del padre, de la madre o cualquier familiar es un delito. Si no se tiene la patria potestad, tutela, guarda o custodia y se incurre por alguna razón, sacar a la o el niño de casa sin autorización de quien posee dichos derechos, incurre en un delito constitucional.
En 2013 los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que integraban en su momento la primera sala, resolvieron que romper con el régimen de convivencia puede atentar contra el sano desarrollo del menor.
Sin embargo esta situación se ha convertido en una realidad cotidiana que provoca severos daños emocionales que les impiden un crecimiento pleno.
