UNIÓN HIDALGO, Oax.– Un grupo de usuarios inconformes tomó este viernes las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para exigir soluciones reales a la crisis que atraviesa la población por la falta de energía eléctrica.
El hartazgo se agudizó tras el apagón del pasado jueves, que dejó a la comunidad a oscuras desde las 9:00 de la mañana hasta la medianoche. Los manifestantes denunciaron que, mientras la CFE es omisa en el mantenimiento de transformadores y cableado, es implacable en el cobro de tarifas que, aseguran, se han disparado de forma injustificada.
“Los recibos de luz llegan puntuales y este mes llegaron al triple de lo que normalmente pago”, señaló Juan López, uno de los afectados. El usuario relató que, desde diciembre, su facturación pasó de los 600 pesos habituales a más de mil 800 pesos.
Advirtió que la inestabilidad del voltaje es constante desde finales del año pasado. “Se están chingando los aparatos con las fallas de la luz”, denunció, reflejando el sentir de decenas de vecinos que han visto perder refrigeradores y televisores por las variaciones de energía.
Tras varias horas de protesta y el cierre de las instalaciones, representantes de la CFE accedieron a una mesa de diálogo. En la reunión se firmó una minuta que establece el compromiso de la paraestatal para restablecer el servicio, cubrir el costo de los enseres domésticos dañados por las variaciones de voltaje y responder en un tiempo no mayor a 24 horas a los reportes de fallas.
No obstante, el acuerdo no dejó del todo convencidos a los pobladores, pues algunos usuarios consideran que el restablecimiento del servicio es solo temporal y que los cortes de energía continuarán mientras no se invierta en la infraestructura de la zona.
