Juchitán, Oax.– Con la mira puesta en el 11 de junio de 2026, la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) ha comenzado un despliegue operativo sin precedentes en el Istmo de Tehuantepec. Bajo el nombre clave “Binnizá”, las unidades de vuelo y servicios de tierra realizan ejercicios de seguridad aérea para blindar el espacio nacional durante la próxima Copa Mundial de Futbol.
El centro de operaciones se concentra en la Base Aérea Militar No. 2, donde el uso de tecnología de punta es pieza clave. Francisco Estrada Juárez, operador de radar, destacó el funcionamiento del sistema AN/TPS-78, un radar tridimensional con capacidad de detección de hasta 240 millas náuticas en 360 grados.
“Este radar aporta datos de altitud, distancia y velocidad. Desde que detectamos una aeronave le damos seguimiento, ya sea un vuelo comercial, un taxi aéreo o alguna aeronave no identificada que esté fuera de lo normal”, explicó Estrada Juárez.
La seguridad no solo depende de la detección de largo alcance; la gestión del tráfico también es vital. Sofía Pérez Alarcón, controladora de vuelo, señaló que su función es garantizar que los despegues y aterrizajes se realicen bajo estrictas normas de separación y seguridad, brindando apoyo inmediato ante cualquier contingencia en el aire.
Como parte del adiestramiento, se han simulado aterrizajes de emergencia que activan planes de contingencia inmediatos. En estos escenarios, las aeronaves sospechosas o en crisis son canalizadas a puntos de seguridad específicos para ser revisadas por personal especializado en tierra.
El coronel de Fuerza Aérea, Pedro Ornelas Cruz, comandante del Agrupamiento de Defensa Aérea de la Ciudad de México para el Mundial, enfatizó que estas prácticas fortalecen la aplicación de la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano.
“Este ejercicio sirve para que nuestras fuerzas se encuentren adiestradas durante el periodo del Mundial, que comprende del 11 de junio al 19 de julio”, afirmó el coronel Ornelas.
Para los pilotos participantes, la misión tiene un tinte histórico. El piloto aviador José Guadalupe Oro Macías calificó como “emocionante” esta preparación específica: “Es un adiestramiento continuo, pero esta es una misión muy especial por lo que representa la protección de la integridad de los visitantes y de nuestro espacio aéreo en un evento de esta magnitud”.
Con el ejercicio “Binnizá”, la Fuerza Aérea Mexicana reafirma su compromiso de mantener un cielo seguro para el evento deportivo más importante del mundo en 2026.
