Pasar al contenido principal

Controversia por la propiedad del Exconvento de San Francisco y otros inmuebles en Oaxaca

Fachada principal del Exconvento de San Francisco en Oaxaca, un inmueble histórico que actualmente es objeto de una controversia sobre su propiedad.
Foto(s): Cortesía
Redacción

Por Liliana Pérez Velasco / Colaboración

Durante la primera mitad del siglo XX, diversos inmuebles históricos de la ciudad de Oaxaca atravesaron una compleja situación jurídica y administrativa. Aunque muchos de ellos estaban destinados a servicios públicos bajo la administración del gobierno estatal, su registro seguía figurando a nombre de la federación. Esta dualidad de dominio -entre la posesión estatal y la propiedad federal- generó tensiones constantes sobre el destino y conservación de espacios emblemáticos como los exconventos de San José, Guadalupe, Carmen Alto, Santa Catarina y, de manera destacada, el de San Francisco.

El exconvento de San Francisco, uno de los conjuntos arquitectónicos más amplios y significativos de la capital oaxaqueña, había sido adaptado para funcionar como Hospital General. Este inmueble, de aproximadamente 10,000 metros cuadrados, contaba con dos patios principales y diversas áreas destinadas a los servicios médicos esenciales de la época: cirugía, ginecología, maternidad, rayos X, farmacia, consulta externa o padecimientos mentales. Además, servía como espacio de formación práctica para estudiantes de medicina, lo que reforzaba su papel central en la salud pública y en la educación médica del estado.

Sin embargo, pese a su uso público consolidado, el edificio seguía siendo considerado un bien nacional por la federación. Su usufructo había sido cedido al gobierno estatal desde finales del siglo XIX, pero no existía una cesión formal de propiedad. Esta condición ambigua obligaba al Estado a destinar recursos para su mantenimiento y reparación sin tener la titularidad plena del inmueble. Tal situación resultaba insostenible, sobre todo ante la creciente demanda de servicios médicos y el deterioro de un edificio que requería constantes intervenciones.}

Frente a esta problemática, el entonces gobernador Vicente González Fernández, impulsó gestiones formales ante el gobierno federal con el propósito de que dichos inmuebles —no solo el exconvento de San Francisco, sino también otros exclaustrados— pasaran al dominio del estado de Oaxaca. Su objetivo era doble: garantizar la seguridad jurídica de los bienes que ya eran administrados localmente y asegurar su preservación y funcionalidad como espacios de servicio público.

La controversia en torno a la propiedad del exconvento de San Francisco, puso de relieve los efectos prolongados de las Leyes de Reforma, que, al nacionalizar los bienes del clero en el siglo XIX, transformaron radicalmente el destino de numerosos conventos, templos y edificios religiosos. Muchos de estos inmuebles fueron adaptados para fines civiles o educativos, pero la indefinición legal sobre su dominio dificultó la planeación a largo plazo y la conservación adecuada de un patrimonio con valor histórico, social y arquitectónico.

En el caso de Oaxaca, esta pugna representó mucho más que un conflicto administrativo: evidenció la necesidad de armonizar la gestión del patrimonio histórico con las necesidades sociales contemporáneas. Los antiguos conventos, al pasar de espacios religiosos a centros de asistencia y enseñanza, se convirtieron en pilares de la vida urbana moderna. Por ello, la cesión definitiva de estos inmuebles al gobierno estatal no solo implicaba un acto jurídico, sino también un reconocimiento del papel que desempeñaban en la vida cotidiana de los oaxaqueños.

El proceso de negociación entre las autoridades estatales y federales reflejó una etapa de transición en la gestión del patrimonio nacional. La consolidación de la propiedad estatal de estos edificios permitió, con el tiempo, emprender proyectos de restauración y mantenimiento más estructurados, garantizando así su permanencia como símbolos de la identidad oaxaqueña y como espacios al servicio de la comunidad.

El documento que da cuenta de estas gestiones se encuentra debidamente resguardado en el Archivo Histórico Central del Archivo General del Estado de Oaxaca, dentro del Fondo Fomento/Gobierno en la Sección Secretaría del Despacho, correspondiente al Inventario de bienes muebles e inmuebles del año 1942, donde se conserva como parte del Archivo Histórico que documenta las acciones administrativas y patrimoniales realizadas durante dicho periodo.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.