Oaxaca.- En este diciembre la celebración para los oaxaqueños es inevitable, un gigante arqueológico cumplirá 30 años de ser nombrado patrimonio cultural de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), por sus siglas en inglés, Monte Albán, símbolo arquitectónico de las culturas prehispánicas y de la identidad ancestral de México.
Dani Baá (montaña sagrada en zapoteco), fue uno de los asentamientos más importantes en toda Mesoamérica durante la época precolombina; por más de 15 siglos fue habitado sucevivamente por olmecas, zapotecas y mixtecos, convirtiéndose en una civilización pluricultural, religiosa y comecial.
Desde sus orígenes, en el 500 antes de Cristo, hasta su declive y ocaso a finales del noveno siglo, Monte Albán fue una civilización cambiante que en su máximo esplendor y apogeo logró superar la cifra de 30 mil habitantes.
Oaxaca tiene una de las 10 zonas arqueológicas que son consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, somos poseedores -de buena fe- de una de las joyas prehispánicas más antiguas y considerada por su tamaño y su monumentalidad, la primera gran urbe de mesoamérica.
"Cuando llegaron los españoles llegaron a Monte Albán estaba abandonado, afortunadamente por eso no vemos iglesias sobre los templos, este era un sitio de veneración para los indígenas pero estaba inhabitado; por ejemplo, en Mitla y Zaachila, las iglesias están encima de patios prehispánicos porque cuando exploraron todavía había personas viviendo ahí", comentó sobre el asentamient, . el arquitecto y encargado de conservación del Monte Albán, José Luis Tenorio Rodríguez.
"En un tiempo el área de Monte Albán abarcó 6.2 kilómetros cuadrados y en el habitaron 35 mil personas aproximadamente, la urbanización llegaba hasta el sur en el cerro Siete Venado (cercano al municipio de Santa Cruz Xoxocotlán), hasta el Mogote y la cañada de la ahora colonia Montoya", actualmente el polígono protegido y en conservación es de dos mil 78 hectáreas.
El arquitecto destacó que la ciudad tuvo más de mil 300 años de ocupación continua, "Oaxaca todavía no llega a los 500 años, la vida de la Verde Antequera, hoy Oaxaca de Juárez, es sólo una tercera parte de la historia de la civilización zapoteca que conquistó la región de los Valles Centrales.
La capital del estado cumplió el pasado 25 de abril de 2017 su 485 aniversario de su elevación a ciudad; en 1532 por una cédula real española recibió el título de "muy noble y leal ciudad de Antequera".
Epicentro cultural
Monte Albán fue contemporánea a la gran ciudad prehispánica del valle de México, Teotihuacán, urbe mexica a la que exportaban su principal recurso mineral, la reluciente mica. El viaje duraba varios días para recorrer aproximadamente 470 kilómetros hasta la Ciudad de los Dioses (por su nombre en náhuatl), en el regreso traían oxidiana y otros recursos de este valle.
La influencia teotihuacana en la ciudad zapoteca de la montaña se aprecia en su arquitectura, cerámica y en la pintura mural que utilizaban en las respetadas tumbas, aposentos que eran construidos debajo de los hogares, los habitantes mantenían lazos más allá de la muerte con las eternas moradas de sus antepasados.
Durante 400 años el sitio fue el centro principal de poder político y económico de la región de los valles centrales (500 al 100 antes de cristo).
Las laderas eran terraceadas y en ellas existían canales que hacía un "camino serpenteado" para que el agua abasterciera los cultivos; el líquido caía de los desagües de la plaza central y las plataformas norte y sur.
La última fase de Monte Albán (aproximadamente en el año 800 después de cristo), es contemporánea al apogeo de Teotihuacán; en el noveno siglo la ciudad zapoteca es deshabitada paulatinamente, conservando la infraestructura y sus cimientos hasta el siglo 20 , cuando Alfonso Caso comenzó con las excavaciones y reconstrucciones del sitio arqueológico.
