OCOTLÁN DE MORELOS, Oaxaca.- Sin duda, Oaxaca es un destino que lo tiene todo. Y para conocer todas las joyas con las que cuenta, es necesario agarrar nuestra mochila y aventurarnos a conocerlo. Al norte, sur o cualquier otro punto cardinal, nos toparemos con sitios que nos enamorarán.
Y en esta ocasión, el VIAJERO de PASEO de NOTICIAS se aventuró a conocer Ocotlán de Morelos, la tierra del “maestro del color”, pero para llegar a él, es necesario pasar por distintos lugares, donde cada uno guarda su propia historia, cultura y tradición.
Para llegar a tierra prometida, pasamos por San Martín Tilcajete, Santo Tomás Jalieza, San Juan Chilateca y San Antonino Castillo Velasco. Cada poblado tiene su tesoro que está a la espera de propios y extraños, por lo que no te puedes perder la oportunidad de conocerlos.
San Martín Tilcajete
La esplendorosa iglesia de San Martín Tilcajete. FOTO: Abdiel Velasco
Este peculiar municipio, cuna de los alebrijes, deriva su nombre en honor a San Martín Caballero, obispo de Tours, santo patrón de Francia. La expresión Tilcajete es una adaptación que hace referencia al cultivo de la grana cochinilla, ocupación principal del pueblo en los tiempos de la colonia. Til corresponde a la tinta extraída del insecto y Cajete al pozo del cual se abastecía de agua la población.
Santo Tomás Jalietza
Para llegar a Ocotlán de Morelos, una parada obligatoria es en Santo Tomás Jalietza. FOTO: Abdiel Velasco
¡Bienvenidos a Santo Tomás Jalietza! Su calle principal te lleva al corazón del municipio. En su centro, encontrarás diversos lugares. Una plaza en completa tranquilidad, un mercado que todos los días, pero en específico los viernes, reúne a decenas de artesanos que ofertan para los turistas, piezas como manteles, centros de mesa, bolsas, chalecos, monederos, pulseras, rebozos, vestidos, huipiles, blusas, gabanes y más.
San Juan Chilateca
En la ruta está San Juan Chilateca; su iglesia es un manojo de colores. FOTO: Abdiel Velasco
En San Juan Chilateca, la fiesta se vive en grande. Aquí, la fiesta mayor se inicia dos días antes del 24 de junio con la organización de las “calendas”, en donde participan todas las bandas de música del pueblo, gente que se viste de jornaleros y quienes bailan con las “marmotas”. De tradición, son los juegos pirotécnicos quemados en el atrio de la iglesia y las carreras de caballo. Los festejos culminan generalmente en la celebración de una kermés. Imperdible su iglesia, cuya fachada está llena de color.
San Antonino Castillo Velasco
El pueblo fue fundado en 1694 por Nicolás Hernández, Martín Ángel Toledo y Manuel Salmerón, y recibe el apellido del ilustre político liberal Don José María Castillo Velasco, así como San Antonio, por San Antonio de Padua, predicador y taumaturgo. Este poblado cuenta con una iglesia que tiene una fuerte influencia por la iglesia de Ocotlán de Morelos, y en su interior guarda un magnífico retablo.
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La historia de Ocotlán de Morelos es vasta. Durante la época de la Independencia, las fuerzas armadas del caudillo, Generalísimo don José María Morelos y Pavón en su viaje hacia Acapulco, acamparon en el jardín de la población de Ocotlán durante tres días. En memoria de este caudillo, los habitantes nombraron a la población "Ocotlán de Morelos".
¿Sabías que?
Este municipio, en un inicio tuvo el nombre de "Santo Domingo Ocotlán" debido a la llegada de los frailes dominicos a la región (esto fue en la víspera de la celebración del santo en el año de 1555), motivo por el cual se le nombró santo patrón a Santo Domingo de Guzmán.
