De 2016 a 2022, Oaxaca ha registrado un retroceso en materia educativa al escalar del lugar 18 al sexto nacional en rezago educativo. La cifra corresponde al número de niñas, niños y adolescentes que no asisten a la escuela ni cuentan con educación básica obligatoria. El dato más reciente corresponde a 2022, cuando la entidad presentó uno de los mayores niveles en el país.
El blog de datos de incidencia política de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) en su apartado “Rezago Educativo en la Infancia y Adolescencia de México 2016-2022”, detalla que, mientras que en 2018 Oaxaca se ubicaba en la posición 18 con el 10.5 por ciento de estudiantado de 0 a 17 años (125 mil 322), seis años después, en 2022, se estableció en el sexto lugar con un 13.1 por ciento (152 mil 214).
El movimiento de Oaxaca dentro del rankign nacional ha tenido variables que muestran un incremento paulatino en el porcentaje de niñas, niños y adolescentes en rezago: 10.5 por ciento en 2016; 12.9 por ciento en 2018; 12.7 por ciento en 2020 y 13.1 por ciento en 2022; aunque la posición ha variado del lugar 18 en 2016 al séptimo en 2028, posicionarse en el lugar 12 en 2020 y finalmente en sexto en 2022.
Hasta el 2022 las entidades que encabezaban en este indicador negativo fueron Chiapas, Michoacán y Jalisco. Entre 2020 y 2022 el rezago educativo entre la población de 0 a 17 años de tres a 17 años disminuyó en 0.7 puntos porcentuales (de 12.3 a 11.6).
El Diario Oficial de la Federación establece que una persona de entre 3 y 17 años nacida a partir de 1998 presenta rezago educativo si ésta no cuenta con la educación obligatoria -que contempla hasta la educación media superior- y no asiste a la escuela.
Para reducir el rezago educativo en el país – afirma REDIM- se debe buscar: 1) que las niñas y niños puedan acceder a educación inicial a partir de los 3 años; 2) que niñas, niños y adolescentes puedan cursar desde la educación inicial hasta la media superior a través de su ciclo de vida; y 3) que quienes actualmente no cuentan con una educación media superior y no asisten a la escuela puedan retornar a clases.
La REDIM también observó que el mayor porcentaje de rezago educativo se concentra en la primera infancia y en población indígena; también se identificó que existe una alta tasa de deserción escolar en población que debería asistir a nivel medio superior.
La organización promotora y defensora de los derechos de las infancias destacó que es prioritario revisar la suficiencia y calidad de la oferta educativa. Especialmente, es necesario prestar más atención en la oferta que se ofrece en los contextos más vulnerables, como las escuelas comunitarias o indígenas.
De la misma manera establecer medidas para que niñas, niños y adolescentes desplazados y en contextos de movilidad puedan continuar con el ejercicio de su derecho a la educación. En paralelo, es indispensable considerar servicios educativos que sean flexibles para niñas, niños y adolescentes que deseen trabajar y estudiar, en forma simultánea.
