De acuerdo con diversos estudios, consumir regularmente fibra ayudará en el sano funcionamiento del sistema digestivo.
La revista Nature Microbiology analizó los microbiomas intestinales de más de 12,000 personas en 45 países. Descubrió que los individuos con niveles más altos de una bacteria intestinal beneficiosa llamada Faecalibacterium también tenían menos bacterias dañinas como E. coli.
En este sentido, el investigador principal, Alexandre Almeida, miembro de la Universidad de Cambridge, dijo en entrevista a NBC News: "La principal conclusión de nuestro estudio es que nuestro microbioma intestinal desempeña un papel importante en la reducción del crecimiento de bacterias potencialmente dañinas en nuestro intestino, y parece que este efecto puede modularse a través de la dieta."
Se informó que Faecalibacterium se nutre de alimentos ricos en fibra como verduras, frijoles y granos integrales. Produce ácidos grasos de cadena corta, compuestos conocidos por ser beneficiosos para la salud intestinal.
De este modo, las investigaciones han relacionado los niveles más bajos de estas bacterias con afecciones gastrointestinales como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
Almeida abundó que si bien es cierto que el estudio no prueba que consumir más fibra reduzca directamente las bacterias dañinas, aumentar la ingesta de fibra ofrece muchos beneficios para la salud.
Mediante un comunicado de prensa el Dr. Walter Willett, profesor de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan, de la Universidad de Harvard y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston, indica: "Hay evidencias realmente sólidas de que la fibra ayuda con la diabetes, el control del peso y la enfermedad cardiovascular."
Willett también señala que los adultos necesitan alrededor de 30 gramos de fibra al día.
Algunos intercambios de alimentos ricos en fibra
- Cereal de salvado sin azúcar (14 g por 1/2 taza) versus cereal de avena tostado (3 g por taza)
- Habas (13,2 g por taza) versus espárragos (2,9 g por taza)
- Semillas de calabaza (5,2 g por onza) versus avellanas (2,8 g por onza)
- Frambuesas (8 g por taza) versus arándanos (3,6 g por taza)
Mediante un comunicado de prensa el Dr. Daniel Freedberg, gastroenterólogo de Nueva York, profesor asociado de medicina y epidemiología en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, considera: "Veo a personas con afecciones gastrointestinales como estreñimiento y diarrea, y la fibra es lo único que es bueno para ambos."
Refiere que una dieta rica en fibra podría proteger el colon.
Freedberg apunta que "hay algunos estudios en los que las personas fueron asignadas al azar brevemente para consumir una dieta muy, muy alta en fibra o una dieta ultraprocesada". "En sus biopsias se pueden ver cambios no tan buenos en los tejidos del colon de las personas que consumieron los alimentos ultraprocesados".
Las conclusiones apoyan que el consumo de fibra mejora la salud intestinal, protege la flora y mejora la calidad de vida de las personas.
