Pasar al contenido principal

"Aída", una historia de amor ambientada en las pirámides de Egipto

La soprano Angel Blue hace su esperado debut en el Met como la princesa etíope dividida entre el amor y la patria, uno de los papeles más característicos de la ópera.
Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

La historia de amor íntima de Giuseppe Verdi (1813-1901), la ópera “Aida”, llega en una puesta de escena de Michael Mayer y dirección musical de Yannick Nézet-Séguin, para presentar a la soprano Angel Blue, en su esperado debut en el Metropolitan Opera House (Met) de Nueva York, como la princesa etíope dividida entre el amor y la patria, uno de los papeles más representativos de la ópera. La podrás ver este sábado a través de la pantalla del Teatro Macedonio Alcalá. 

Esta ópera llevará al público al interior de las imponentes pirámides y tumbas doradas del antiguo Egipto con intrincadas proyecciones y animaciones deslumbrantes. Repleta de magníficos coros, conjuntos complejos y elaborados ballets, Aida nunca pierde de vista a sus tres protagonistas. 

Veremos a la mezzosoprano Judit Kutasi, tras su debut en 2024 en “La Forza del Destino” de Verdi, como la rival egipcia de Aida, Amneris, y comparte el papel con Elīna Garanča, que regresa al Met por primera vez desde 2020. 

 

Los tenores principales son Piotr Beczała, SeokJong Baek y Brian Jagde que se alternan como el soldado Radamès, que completa el mayor triángulo amoroso del repertorio.  El elenco estelar también incluye a los barítonos Quinn Kelsey, Amartuvshin Enkhbat y Roman Burdenko como Amonasro y a los bajos Dmitry Belosselskiy, Alexander Vinogradov y Morris Robinson como Ramfis. Christina Nilsson hará su debut en el Met en el papel principal en marzo, y Alexander Soddy compartirá las tareas de dirección.

Un asomo a su estreno mundial

Según el sitio oficial del MET, “Aída” se estrenó en el Teatro de la Ópera Khedivial, en El Cairo, en 1871. Esta grandiosa ópera presenta un telón de fondo épico para lo que es, en esencia, una historia de amor íntima. Pocas óperas han igualado a Aida en su exploración del conflicto entre la emoción privada y el deber público, y tal vez ninguna otra haya llegado hasta el día de hoy con una apreciación tan unánime tanto del público como de la crítica.

Vedri, un icono para Italia

Se da cuenta también sobre la carrera de seis décadas en el teatro, de Giuseppe Verdi (1813-1901) durante la cual compuso 26 óperas, de las cuales al menos la mitad son parte fundamental del repertorio actual. Su papel en el desarrollo cultural y político de Italia lo ha convertido en un icono en su país natal. 

 

Se cree que la historia de Aida es creación de Auguste Mariette (1821-1881), un extraordinario arqueólogo francés que fue el fundador del Museo Egipcio de El Cairo. Camille du Locle (1832-1903), que colaboró ​​en el escenario con Mariette y sugirió la historia a Verdi, había trabajado con el compositor en el libreto de Don Carlos. 

El libretista de Aida, Antonio Ghislanzoni (1824-1893), fue novelista y poeta, además de creador de unos 85 libretos. El libreto indica simplemente que la ópera se desarrolla en el “antiguo Egipto, en la época de los faraones”. Puede parecer vago, pero era una dirección clara abordar el drama como un mito en lugar de como una obra antropológica o histórica.

La música

La partitura de Aida es un ejemplo sofisticado del romanticismo italiano, imbuido de un tono convincentemente misterioso y exótico. Sin pretender ser auténtica, Verdi creó una paleta musical única para esta ópera. La grandeza del tema se transmite acertadamente con enormes coros patrióticos, en particular la inolvidable Escena del triunfo en el Acto II. Estos momentos públicos a menudo sirven como marco para los solos del tenor y la soprano principales: su imponente “Celeste Aida” justo al comienzo del Acto I, su apasionado “¡Ritorna vincitor!” que sigue, y su gran viaje interior, “Qui Radamès verrà! … O patria mia” en el Acto III.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.