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En San Juan Chapultepec, Oaxaca, dos décadas entre aguas negras

Foto(s): Cortesía
Redacción

Los habitantes de la calle Hidalgo en la agencia San Juan Chapultepec, viven afectados por el desborde diario de aguas negras y lodo que inundan sus patios y casas. Esta situación lleva más de 20 años, sin embargo su denuncia ha sido ignorada por las autoridades correspondientes. Ante la desatención oficial, se vieron orillados a hacerse cargo de la situación con sus propios recursos sin poder darle solución a la problemática.


La calle Hidalgo es una cerrada con un segmento pavimentado, justo donde está situada la Primaria “Narciso Mendoza”, es donde comienzan los charcos de agua sucia, fango y basura que vuelven difícil, a veces imposible, el paso, según declaran los residentes.


Jorge López y José Adrián Castillo son vecinos que acarrean tierra y lodo, abriendo camino para que los alumnos de la primaria lleguen a clases sin tanta problemática. Los vecinos han hecho equipo para mantener la calle en buenas condiciones, pero ni todos los esfuerzos pueden contra el desemboque de aguas negras.


 



Julieta Moreno ha enfermado a causa de las aguas sucias. FOTO: Emilio Morales Pacheco

 


Pagar para limpiar


Comentan que de sus bolsillos pagan para que camiones particulares vayan a recoger la basura que se acumula contra la pared de un terreno privado; en promedio gastan 800 pesos por camión de volteo y han necesitado hasta 10 unidades cuando terminan las temporadas de agua.


Por otro lado cuando el clima es muy caluroso, la peste se vuelve insoportable.


La señora Julieta Moreno mostró para Noticias videos de la inundación en su casa que ocurrió hace unos días.


 


Ya van a empezaron las clases y por eso los jóvenes limpiaron. Somos vecinos y nosotros estamos haciendo esto, tengo 20 años aquí y así han sido. Pasan políticos y nos prometen pero no nos dan solución



 


El desbordamiento de aguas negras es provocado por el desemboque de la tubería que bajan de la colonia Santa Anita, el cual están sin mantenimiento y los ductos se han deteriorado vertiendo el contenido del canal por toda la calle.
 


Enfermedades amenazan


Estas pozas de desperdicios se vuelven el ambiente perfecto para fauna hostil y son foco de infecciones que ya ha tenido afectaciones en la salud de varias familias.


 



La basura empeora el paso del agua. FOTO: Emilio Morales Pacheco

 


La señora Julieta continúa “A mí me dio zika y después herpes zóster. La vecina vende tortillas y luego todo se contamina. Nos hemos enfermado muchas familias, niños también. Igual los estudiantes de la primaria. Cuando llueve se inunda toda la calle y los papás del turno vespertino no pueden pasar por sus niños, se tienen que esperar a que se baje tantito el agua para recogerlos. Afectan a los más pobres. También ha habido pérdidas en varias casas, se meten los desechos y se echa a perder todo. Luego los del cerro aprovechan las lluvias y abren sus fosas sépticas y todo se nos viene encima, ya saben que nos afectan pero no les importa, nadie piensa en nosotros”.


Los Servicios de Agua Potable y Alcantarilla de Oaxaca (SAPAO) desazolvaron dos veces la semana pasada pero sólo dan solución por un día.
 


Nadie escucha


El señor Mario Parada, presidente de la colonia, explica que han hecho innumerables escritos dirigidos a diferentes instituciones, pero la única respuesta que reciben es que la red general está colapsada.


“Nos han echado la responsabilidad, hasta nos han dicho que no estamos unidos. Nosotros con nuestro dinero una vez pagamos la tubería de nuestro lado, ellos nos pusieron la mano de obra pero nada se compuso porque allá arriba (Santa Anita) está todo roto. Y no podemos con eso, no nos alcanza, ya es justo que el agente municipal se haga cargo. Ahora llegó un agente nuevo, lo vamos a ir a ver y ojalá nos escuche porque ya metimos oficios por todos lados y no sirve de nada, llevamos años así”.


Otra situación preocupante que perjudica a los habitantes de esta demarcación, son los indigentes que han tomado como refugio el terreno que colinda con la calle Hidalgo.


 



 


A plena luz del día comercios y casas han sufrido asaltos por parte de estás pandillas que se quedan del otro lado del muro que los mismos vecinos tuvieron que romper para que pasara el agua que alguna vez alcanzó poco más de un metro de altura.


“Un señora tenía una panadería y la tuvo que cerrar porque la asaltaron estando embarazada, del susto prefirió cerrar su negocio. Otra señora estaba con sus tres niños cuando llegaron en el día a robarle. Nos tenemos que cuidar de las aguas sucias y de la delincuencia”, explicó la señora Moreno.

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