Puchi
El baño diario es una de las prácticas de higiene que se consideran más beneficiosas; sin embargo, científicos de la Universidad de Massachusetts advierten que nuevos estudios revelan que esto podría ocasionar enfermedades mortales como el cáncer.
Cabe mencionar que la mayoría de las personas optan por darse una ducha por la mañana, mientras que tomar un baño resulta una opción más habitual al final del día para relajarse.
Isabel del Río, dermatóloga del Instituto de Dermatología Integral (IDEI) e investigadora de la Universidad de Massachusetts especifica que aunque uno de los beneficios de la ducha frente al baño es que con la primera la piel queda más limpia, la acción del jabón y el pH del agua deteriora las células de la piel, siendo que si esta práctica debería realizar una o dos veces por semana, no más.
Incluso, asegura que el sudor y la suciedad acumulados en pelo y piel protegen a éste órgano de los rayos UV.
Por su parte, el doctor Antonio Clemente, dermatólogo de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recomienda la ducha frente al baño a nivel dermatológico porque deshidrata menos la piel.
Según el especialista, la temperatura del agua a la hora de ducharse o bañarse también influye en la salud desaconsejando el agua caliente al referir que se produce vapor y calor que debilitan el epitelio superficial.
Abunda que lo recomendable son las duchas de agua tibia e incluso apunta que lo mejor son las duchas de agua fría pues “mejoran la firmeza de la piel porque fortalece las fibras contráctiles, aumenta la posibilidad de que se queme más grasa, mejora el funcionamiento del sistema inmunológico, activa la circulación sanguínea, alivia la sensación de piernas cansadas”.
Isabel del Río explica que pese a todos los beneficios: “Si nos duchamos a diario y utilizamos siempre esponjas o geles con exfoliantes, se puede acabar dañando la barrera hidrolipídica, que es la que protege la piel de las agresiones externas”. Esto se traduce en que puede suponer que la piel se vuelva más seca y más propensa a la sensación de picor, especialmente, si frotamos con energía el cuerpo con la toalla.
No sólo eso, indica que los compuestos químicos de jabones y champús son altamente cancerígenos y más para aquellas personas que acostumbran bañarse todos los días. Más aún si consideramos que las manos suelen lavarse 10 o 15 veces al día, lo que incrementa el contacto de estos químicos con la barrera hidrolipídica.
Otras recomendaciones
La especialista del IDEI y de la Universidad de Massachusetts recomiendan ducharse pero sin que esto no sobrepase los 5 minutos (si es posible, mientras enjabonamos cabello y piel lo ideal es cerrar el grifo). Y hacerlo una o dos veces a la semana, aún cuando se resida en lugares calurosos.
Uso de esponja
Sobre el uso de esponja, la dermatóloga comenta que no siempre es necesario usarla, “ya que la mano es suficiente para limpiar la piel a diario sin agredirla. En cuanto a la utilización de geles, aconseja los de pH neutro (del 7) para que sea respetuoso con la salud de cualquier tipo de piel.
Ambos especialistas indican que los baños una vez por semana son suficientes para mantener la salud de la piel, tal como lo muestran las rutinas de limpieza en Europa, siendo que acostumbrar esta práctica diariamente se ha vuelto más una imposición social.
Además, subrayan que el olor corporal natural no debe ocultarse con desodorantes y lociones, compuestos por sustancias químicas dañinas, mismas que contribuyen al deterioro de la salud y a la contaminación medioambiental.
¡Atención! Esta nota sólo se hizo por el Día de los Inocentes. Es una información de broma.
Favor de omitir los datos de la misma ya que no son reales. Cualquier parecido con la realidad, solo es coincidencia.
