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¿Cuándo y por qué es recomendable cambiar de tenis?

Foto(s): Cortesía
Redacción

Tus tenis son casi como una extensión tuya, ya que significan comodidad y confort para correr, practicar tu deporte favorito, ir al gimnasio o, simplemente, salir a caminar. Pero, como todo en la vida, también tienen un ciclo de vida limitado. ¿Cómo saber cuándo es momento de despedirte de tu par favorito?

Usar calzado dañado puede afectar tu comodidad, rendimiento deportivo e incluso tu salud. Por eso, es muy importante invertir en tenis para hombre o mujer de buena calidad, pero también identificar las señales de que tu calzado ya no está en condiciones. Además, te decimos por qué es deberías cambiar de tenis una vez que las hayas detectado.

1. Desgaste en la suela

La suela es el corazón de tus tenis. Está diseñada para darte tracción y protegerte de impactos. Si notas que los patrones de la suela están lisos o desiguales, es una señal clara de desgaste. 

  • Una suela en mal estado reduce el agarre, y eso puede ser muy peligroso en superficies resbaladizas.
  • Esto también afecta tu postura y distribución del peso al caminar o correr, y aumenta el riesgo de lesiones.

Prueba rápida: Voltea tus tenis y revisa las áreas de mayor desgaste, como los talones o las zonas por debajo de los dedos. Si la goma está visiblemente desgastada o hay huecos, es hora de buscar un nuevo par.

2. Pérdida de amortiguación

Con el tiempo, los materiales amortiguadores como el EVA o el gel pierden su capacidad de absorber impactos. Esto es especialmente importante en el calzado deportivo, donde es necesaria esa propiedad, para reducir el estrés en tus articulaciones y músculos.

¿Cómo lo notas? Si al correr o caminar sientes que tus pies golpean más fuerte contra el suelo o si terminas las actividades con más fatiga en las piernas, la amortiguación podría estar comprometida.

3. Deterioro del material superior

El material que cubre tus pies (conocido como el upper) también es importante para el soporte adecuado, pero también tiende a desgastarse por el uso, o por la limpieza muy frecuente, como en el caso de los tenis blancos.

Si ves roturas, costuras sueltas o partes despegadas, ese deterioro es más que un problema estético, puede provocar que tus pies no estén bien sujetos, generar inestabilidad y aumentar el riesgo de torceduras.

4. Sensación de incomodidad o falta de soporte

Aunque tus tenis se vean bien, presta atención a cómo se sienten. Si notas que han perdido soporte, estabilidad o ya no se ajustan de forma cómoda, confía en esas señales y deja de usarlos.

Es probable que los materiales internos, como la plantilla o el soporte del arco, se hayan comprimido o desgastado con el tiempo y que lo mejor es reemplazarlos por unos que sí sean funcionales.

Otras señales importantes de considerar

No tienes que esperar a que tus tenis estén completamente destruidos para reemplazarlos. Si experimentas alguna de estas situaciones, es mejor no esperar:

  • Dolor recurrente: Si después de entrenar o caminar sientes dolor en los pies, tobillos o piernas, es probable que tus tenis ya no brinden el soporte adecuado.
  • Deformaciones visibles: La forma original del zapato está distorsionada o parece aplanada, lo que indica desgaste interno.
  • Rendimiento comprometido: Si sientes que necesitas esforzarte más para realizar tus actividades habituales, tus tenis podrían ser los responsables.

¿Con qué frecuencia se recomienda cambiar los tenis?

La duración de tus tenis depende en gran medida de cómo y dónde los uses, pero también de su calidad y la tecnología con la que están equipados. Aquí tienes una guía orientativa para ayudarte a planificar mejor su reemplazo:

Calzado para correr o actividades deportivas

  • Uso regular (3-4 veces por semana): Debes cambiar tus tenis aproximadamente cada 600-800 kilómetros recorridos. Si corres 20 kilómetros a la semana, esto significa que deberías renovarlos cada 8-10 meses.
  • Uso intensivo (entrenamientos diarios o competencias): Reduce la vida útil a unos 500-600 kilómetros, ya que el desgaste será mayor.

Calzado para gimnasio o entrenamiento cruzado

Si entrenas varias veces por semana, tus tenis pueden durar entre 8 y 12 meses, dependiendo de la intensidad y el tipo de actividad. 

Toma en cuenta también que el entrenamiento en superficies duras o muy ásperas, también las actividades de alta demanda, como las pesas, desgasta más rápido la amortiguación. 

Calzado urbano o casual

Incluso los tenis que usas para caminar o ir al trabajo tienen un límite. Lo ideal es que no los uses a diario, pero si son de uso frecuente, debes revisar su estado después de 1-2 años

Aunque no estén sometidos a un uso deportivo, el desgaste de la suela y el material superior también afecta su comodidad y soporte. 

Recomendación importante: Si notas un desgaste irregular o muy acelerado en cualquier calzado que utilices, lo mejor es someterse a un estudio de pisada para determinar si podrías apoyarte en una plantilla ortopédica personalizada. 

¿Por qué es importante reemplazar los tenis a tiempo?

Como mencionamos anteriormente, usar tenis en buen estado tiene un impacto directo en la salud, la comodidad y el rendimiento deportivo:

Evita lesiones

Unos tenis desgastados pueden causar problemas como ampollas, dolores articulares o fascitis plantar, ya que la falta de amortiguación y soporte someten a tus pies, tobillos y rodillas a un mayor esfuerzo, por lo que aumenta el riesgo de lesiones.

Mejora tu rendimiento

Ya sea que practiques un deporte o simplemente camines largas distancias, el rendimiento depende, en buena parte, de tu calzado. Con tenis en buen estado, tus movimientos serán más eficientes y menos propensos a errores, como resbalones o tropiezos.

Cuida tu postura y salud general

El calzado desgastado puede alterar la forma en que pisas, y esto, puede causar desalineaciones en tu postura, afectar a tus rodillas, caderas y columna. Por eso, cambiar tus tenis a tiempo es una inversión en tu bienestar físico.

Conclusión

Cambiar tus tenis en el momento adecuado no es solo una cuestión de estética o moda, sino de salud y rendimiento: un calzado en buen estado protege tus pies, evita lesiones y aporta comodidad en las actividades diarias. 

Ya sea que uses tenis deportivos, casuales o para entrenar, estar pendiente de las señales de desgaste y reemplazarlos a tiempo es una inversión en tu bienestar y salud.

La próxima vez que mires tus tenis, recuerda: no se trata de cuánto tiempo los has tenido, sino de cuánto han dado por ti. Si ya cumplieron su ciclo, no dudes en renovarlos. 

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