Zyania Roxana Santiago Aguilar
Lima, Perú. Del 27 de noviembre al 01 de diciembre de 2024 tuvo lugar la segunda edición del evento peruano de moda sostenible Orígenes 2024 a través de la cual se buscaba exponer las innovadoras propuestas de las y los diseñadores participantes.
El evento además contó con la participación de reconocidas figuras en la moda, entre las cuales destacaba la presencia de José Forteza, editor senior de Vogue Latinoamérica.
La polémica sucedió el día 28 de noviembre durante el segundo día del evento, en el que se llevó a cabo el conversatorio “Inspiración en las culturas peruanas y apropiación cultural” con la diseñadora Anís Samanez y Ana Lucía Fasson, versada en derecho de la moda.
“Si no fuera porque ella hizo esto (sus diseños “inspirados”) tú sigues muriéndote de hambre con el ancestro ... .porque Patrimonio de la humanidad significa de todos” José Forteza al respecto del uso de materiales, diseños y técnicas del pueblo shipibo-konibo por Anís Samanez.
‼️ ¡Polémicas declaraciones! “Si no fuera porque ella hizo esto (sus diseños “inspirados”) tú sigues muriéndote de hambre con el ancestro”, dijo el editor senior de Vogue Latinoamérica, José Forteza, durante el conversatorio “Inspiración en las culturas peruanas y apropiación… pic.twitter.com/FyaURdQUoB
— Noticias Oaxaca NVI (@nvinoticiasoax) December 2, 2024
Al respecto del tema de apropiación cultural, el problema del extractivismo a los pueblos originarios de Latinoamérica ha sido un fuerte tema de debate en los últimos tiempos.
En México, ejemplos son el reciente “Mezcal Mixes by Pao” , y con anterioridad los diseños de la francesa Isabel Marant la cual fue acusada también de plagiar los diseños de la cultura mixe para usarlos en sus colecciones.
Las declaraciones tan controversiales de la diseñadora y el editor de Vogue causaron indignación entre los internautas, debido a que el responsable de la dirección de la revista en su sección Latinoamérica mencionó que como mucho se le deberían atribuir créditos al lugar de origen de los diseños, y una compensación, no excesiva, por sus diseños, puesto que el patrimonio de la humanidad significa que es de todos y debe estar por ende al alcance de todos.
Se espera que los pueblos indígenas que históricamente fueron marginados por su origen ahora entreguen su cultura para realizar “colaboraciones” en las que el mayor beneficio se lo llevarán particulares ajenos cuyo objetivos es lucrar y que poseen los medios para realizarlo en gran escala, se replique, como ya ha sido el caso a otras culturas y a otros pueblos.
Al respecto la diseñadora compartió “Voy con Mario a esta comunidad shipiba y les digo, me encantaría trabajar con ustedes para hacer una colaboración, pero que ustedes me enseñen un poco más de su cultura y yo les puedo enseñar a cambio mi experiencia en el diseño, de frente me dijeron no, me quería cobrar, y ni les cuento cuanto me querían cobrar” fue la postura de Anís Samanez, que se mostró desconcertada por la falta de apoyo por parte de las comunidades indígenas en no facilitarle el conocimiento sobre su arte.
En esa misma línea, José Forteza, editor de Vogue México y Latinoamérica, respaldó las afirmaciones de Samanez diciendo que:
“una comunidad no puede pedirle cuentas a ella (Anis Samanez) cuando, yo que soy del caribe o de otra zona y estoy utilizando un signo estético, o una técnica o un material incluso, de otro sitio, porque patrimonio de la humanidad significa de todos” y “es como si agarramos el aire y yo llegue a Perú y me digan tú no puedes respirar en Perú porque tú naciste en la Habana”.
